El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, expresó este domingo su profunda preocupación por la muerte del líder indígena miskito y exlegislador nicaragüense Brooklyn Rivera Bryan, ocurrida mientras permanecía bajo custodia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
Mediante un pronunciamiento público, Ramdin señaló que el fallecimiento del dirigente indígena requiere una investigación inmediata, independiente y transparente para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió.
El funcionario recordó que Rivera permanecía bajo medidas de protección otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), además de haber sido víctima de desaparición forzada desde septiembre de 2023.
“Profundamente preocupado por los informes de la muerte bajo custodia del Estado nicaragüense de Brooklyn Rivera, líder indígena miskita y exlegislador”, manifestó Ramdin.
Asimismo, subrayó la necesidad de garantizar el respeto a los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad, incluyendo el derecho a la vida, la integridad personal y el debido proceso.
El secretario general de la OEA también expresó sus condolencias a la familia del dirigente indígena y a las comunidades miskitas que representó durante décadas en la defensa de los derechos territoriales y políticos de los pueblos originarios de la Costa Caribe de Nicaragua.
Ramdin reiteró además la preocupación del organismo regional por la situación de los presos políticos en Nicaragua y pidió la liberación de quienes permanecen detenidos por motivos políticos.
“Seguimos exigiendo la liberación incondicional de todos los presos políticos injustamente detenidos por el régimen nicaragüense”, indicó.
Brooklyn Rivera falleció a los 73 años mientras permanecía hospitalizado bajo custodia estatal en Managua. El régimen nicaragüense atribuyó su muerte a complicaciones de salud derivadas de una infección bacteriana asociada a secuelas de covid-19.
Sin embargo, familiares, organizaciones de derechos humanos y sectores opositores han cuestionado la versión oficial y responsabilizan al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo por el deterioro físico que sufrió el dirigente durante casi tres años de encarcelamiento.
La muerte del fundador del partido indígena Yatama ha generado reacciones de condena por parte de organismos internacionales, líderes políticos y organizaciones defensoras de derechos humanos, que exigen esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.







