Un suicidio cada 55 horas en Panamá: casi 9 de cada 10 víctimas eran hombres

Las muertes aumentaron 36 % frente al año anterior. La tasa masculina fue casi ocho veces mayor que la femenina, según el nuevo Informe de Calidad de Vida.

La crisis de salud mental afecta a millones de personas en el mundo.

Panamá pasó de 118 muertes por suicidio en 2023 a 161 en 2024: 43 personas más en un año. Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) aparecen en el IX Informe de Calidad de Vida de Panamá, ¡cuéntame!, presentado por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá. El aumento fue del 36 %.

La brecha entre hombres y mujeres es contundente. De las 161 personas fallecidas en 2024, 142 eran hombres y 19 mujeres. Ellos representaron el 88 % de las muertes: casi nueve de cada diez casos.

La diferencia persiste al calcular las tasas según la población de cada sexo. El informe sitúa la tasa masculina en 6.2 muertes por cada 100,000 hombres, casi 8 veces la femenina. La tasa nacional fue de 3,5 por cada 100,000 habitantes.

La cifra de 2024 fue la más alta del período analizado. El INEC registró 93 muertes en 2020, 130 en 2021, 113 en 2022 y 118 en 2023. En esos cinco años hubo 615 muertes por suicidio; según el Ministerio de Salud, el 87 % correspondió a hombres.

Los suicidios están aumentando. según las estadisticas oficiales.

Los jóvenes también aparecen en los registros. El Ministerio de Salud identifica al grupo de 20 a 24 años como el de mayor incidencia durante 2020–2024. Solo en 2024, el INEC contabilizó 15 muertes en esa franja de edad, 12 de ellas entre hombres.

Los casos se registraron en distintos puntos del país. En 2024, la provincia de Panamá contabilizó 42 muertes, seguida de Coclé, con 24, y Los Santos, con 19. Son cifras absolutas: por sí solas no indican dónde es mayor el riesgo, porque las provincias tienen poblaciones de distinto tamaño.

Panamá cuenta con una ley de salud mental desde 2023. En 2026, el Ministerio de Salud aprobó además una norma para registrar y analizar de forma continua la ideación suicida, los intentos y las muertes, con el objetivo de detectar patrones de riesgo y mejorar la atención.

La respuesta se desarrolla en un sistema que destina a salud pública el 3 % del producto interno bruto, según el IX Informe de Calidad de Vida, frente al 6 % recomendado por la Organización Panamericana de la Salud. El documento no especifica cuánto de ese presupuesto corresponde a salud mental. El Ministerio de Salud señala la detección temprana, el acceso a atención y el seguimiento como medidas de prevención.

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