El centro histórico de Tegucigalpa y Comayagüela inició un ambicioso proceso de transformación urbana que busca recuperar espacios públicos, ordenar el comercio informal y reactivar la vida cultural en una de las zonas más emblemáticas de Honduras.
El plan, impulsado por la Alcaldía del Distrito Central, abarca intervenciones en calles, plazas y edificios históricos, desde la Plaza Central Francisco Morazán hasta el Parque La Libertad, incluyendo la sexta avenida de Comayagüela.
Entre las acciones más relevantes destaca el ordenamiento del comercio informal, con la reubicación de al menos 225 vendedores ambulantes hacia mercados municipales, en un intento por reducir la saturación del centro y mejorar las condiciones laborales.
Las autoridades también avanzan en la recuperación de espacios culturales clave, como el edificio de Bellas Artes, la parroquia de la Inmaculada Concepción y el Centro de Arte y Cultura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
Uno de los proyectos más simbólicos es la transformación de la antigua penitenciaría en un espacio cultural multifuncional, que incluirá áreas para actividades artísticas y comunitarias, aprovechando estructuras ya existentes.
Además, se trabaja en la restauración de edificios patrimoniales deteriorados, como el Museo del Hombre Hondureño, afectado por un incendio y considerado un punto clave dentro del circuito histórico de la ciudad.
El plan contempla también mejorar la movilidad urbana, uno de los principales problemas del centro histórico, mediante la reorganización del transporte público y la creación de estaciones cercanas a mercados para incentivar el flujo de personas.
Las autoridades municipales aseguran que el proceso será gradual, pero apuntan a consolidar un modelo sostenible que permita recuperar la identidad del centro histórico y convertirlo nuevamente en un motor económico y cultural para la capital hondureña.
