La sequía y la reducción de las lluvias elevan la preocupación entre los ganaderos de Panamá. El sector advierte posibles efectos sobre la alimentación y el agua para el ganado.
Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos, señaló a la local televisora TVN que los pronósticos climáticos no son alentadores.
“Si no hay lluvia, no hay alimentación y tampoco hay agua”, advirtió Díaz. Según explicó, un periodo lluvioso débil, seguido de un verano prolongado, complicaría aún más la situación.
El Arco Seco enfrenta el mayor déficit
El Arco Seco concentra actualmente las mayores dificultades. Las lluvias no han permitido llenar los reservorios de las fincas y varias quebradas ya están secas.
Díaz indicó que el caudal de las quebradas cayó cerca de 60% en otras zonas. Chiriquí, el Arco Seco y Darién todavía mantienen pasto, pero enfrentan problemas para asegurar agua.
“Es decir, la fórmula es comida y agua”, expresó el dirigente ganadero.
Menor producción podría reducir la oferta de alimentos
La falta de agua podría afectar la producción de carne y leche. Por ello, Anagam anticipa una menor disponibilidad de alimentos en el mercado en medio de la emergencia declarada en el país a consecuencia de la sequía.
“Sí, lo que se avecina es una reducción del suministro y de la oferta de alimentos”, afirmó Díaz.
Las importaciones podrían cubrir parte del déficit. Sin embargo, el clima también afecta a otros mercados internacionales, lo que podría limitar esa alternativa.
Además, algunos productores podrían vender ganado antes de afrontar mayores pérdidas. Díaz recordó un escenario similar durante 2015 y 2016, aunque consideró que el actual es más severo.
Ganaderos buscan nuevas fuentes de agua
El inventario ganadero de Panamá se ubica en 1,401,628 animales. Según Díaz, el país perdió 326,000 reses entre 2011 y 2024.
“Hay una relación muy íntima entre los fenómenos climáticos y la reducción del inventario ganadero nacional”, afirmó.
Ante la escasez, los productores buscan agua mediante pozos profundos y otras soluciones. Díaz también propuso cosechar agua, instalar bombas solares y elaborar un mapa de los acuíferos.
“Indudablemente, no hay ganadería sin agua. Eso lo tenemos que tener todos muy claro”, manifestó.
