Sequía en Honduras provoca pérdidas totales de cultivos en algunas zonas y amenaza la producción agropecuaria

En el Corredor Seco de Honduras ya provoca pérdidas agrícolas de hasta el 100 % en varias regiones y reduce la producción nacional de maíz. Además, la escasez de agua y pasto comienza a afectar la ganadería, mientras productores piden medidas urgentes para proteger el campo.

Imagen de archivo, utilizada con propósitos ilustrativos.

La sequía en Honduras y los efectos del cambio climático han comenzado a afectar con fuerza la producción agropecuaria, especialmente grave en el Corredor Seco, una de las zonas más vulnerables de Centroamérica. La Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras advirtió que la cosecha de primera registra daños de hasta el 100 % en varias regiones del país.

Además, la falta de agua y de pasto amenaza la producción de carne y leche, mientras las autoridades preparan evaluaciones oficiales sobre el alcance de las pérdidas.

Regiones con daños extremos en la cosecha

El director de la federación, José Chacón, afirmó que el impacto supera la capacidad de respuesta del gremio. Según explicó, departamentos como El Paraíso, Choluteca, Valle y La Paz presentan pérdidas totales en los cultivos sembrados durante la temporada de primera.

Chacón señaló que esperan los informes de la Secretaría de Agricultura y Ganadería y de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales, que realizan las evaluaciones técnicas sobre los daños provocados por la sequía.

Qué es el Corredor Seco y por qué es tan vulnerable

El Corredor Seco es una franja territorial que atraviesa parte de Centroamérica y se extiende desde el sur de México hasta Panamá. En Honduras, incluye amplias zonas de los departamentos del sur y del centro del país.

Esta región se caracteriza por lluvias irregulares, altas temperaturas y períodos prolongados de sequía, condiciones que afectan de forma recurrente la agricultura y la ganadería. Miles de familias dependen de cultivos como maíz y frijol. Por lo tanto, cualquier reducción en las precipitaciones tiene un impacto directo en la producción de alimentos y en los ingresos rurales.

Menor producción de maíz y presión sobre la ganadería

La proyección inicial estimaba una cosecha nacional de entre 8 y 10 millones de quintales de maíz. Sin embargo, debido al impacto climático, el sector calcula que solo se obtendrán alrededor de 6 millones de quintales. Esto representa una reducción de entre 2 y 4 millones de quintales.

El sector ganadero también enfrenta dificultades. Aunque todavía no se reporta una mortandad masiva de animales, la disminución de agua y alimento ha reducido el rendimiento del ganado y afecta el abastecimiento de leche y carne.

Productores piden cambios en el apoyo al campo

Ante la magnitud de la crisis, los productores solicitaron al Gobierno revisar las políticas de apoyo para el sector agropecuario.

La federación propuso priorizar la siembra en zonas con mejores condiciones climáticas, ya que considera inviable recuperar cultivos en áreas donde la sequía continúa y no existen lluvias suficientes para sostener la producción.

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