Las alarmas sanitarias están activadas en Centroamérica con un brote de sarampión, que tiene a Guatemala como epicentro con al menos 4,117 casos confirmados eeste, según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. La mayoría de contagios se concentra en la región de Guatemala Central, con 1,603 casos reportados.
Además, las autoridades sanitarias informan que el 88% de los pacientes ya fue dado de alta. Esto equivale a 3,623 personas recuperadas, lo que refleja una alta tasa de recuperación pese al avance del brote.
Otras zonas con alta incidencia incluyen Guatemala Nor Occidente con 378 casos y Sololá con 317. También destacan Totonicapán, Guatemala Sur, Quiché, Huehuetenango y Chimaltenango, que mantienen cifras elevadas.
En contraste, departamentos como Petén, Baja Verapaz, El Progreso y Zacapa reportan baja propagación.
Riesgo en menores y primeras muertes confirmadas
El sarampión representa un mayor riesgo en menores de 5 años. Su sistema inmunitario aún no está completamente desarrollado, lo que aumenta la probabilidad de complicaciones.
En 2026, las autoridades confirmaron 2 muertes en menores de un año. Ambos casos ocurrieron en niños que no habían recibido la vacuna debido a su edad.
El primer caso se registró en Quiché. El segundo ocurrió en el departamento de Guatemala y estaba asociado a una condición cardíaca preexistente.
Ante esta situación, especialistas recomiendan completar el esquema de vacunación y acudir a centros de salud ante síntomas como fiebre alta, sarpullido, tos o conjuntivitis.
Estrategias de vacunación y control del brote
El Ministerio de Salud implementa una estrategia de vacunación de bloqueo en zonas afectadas. Esta medida busca cortar la cadena de transmisión en comunidades con alta incidencia.
Además, las autoridades aplican la llamada “dosis cero” de la vacuna triple viral en municipios con brotes activos. Esta dosis se dirige a menores en riesgo durante emergencias epidemiológicas.
De forma paralela, el gobierno mantiene vigilancia epidemiológica activa. También impulsa campañas para verificar carnés de vacunación y promover la inmunización gratuita.
Las autoridades advirtieron que la movilidad durante la Semana Santa pudo aumentar los contagios. Las actividades religiosas y eventos masivos generan condiciones propicias para la transmisión.
Centroamérica bajo vigilancia por aumento de casos
El brote en Guatemala ocurre en un contexto regional de incremento del sarampión. La Organización Panamericana de la Salud emitió una alerta epidemiológica en febrero de 2026.
En 2025, la región de las Américas registró 14,891 casos y 29 muertes. Esta cifra representa un aumento significativo respecto al año anterior.
Para 2026, los casos ya superan los 11,000 en el continente. La transmisión activa se concentra en países como México, Estados Unidos, Canadá y Guatemala.
Situación por país en Centroamérica
En El Salvador, las autoridades reportan 11 casos confirmados, todos importados. No existe transmisión local hasta el momento. El Ministerio de Salud vigila a unos 200 contactos y lanzó una campaña nacional de vacunación.
En Costa Rica, se registran entre 2 y 3 casos, también importados. Los pacientes evolucionan favorablemente y estaban vacunados.
Por su parte, Honduras mantiene vigilancia tras reportes de casos sospechosos, aunque sin confirmación de brote activo. En Panamá, las autoridades monitorean el riesgo regional sin detectar casos locales.
Otros países como Nicaragua y Belice no reportan incrementos recientes significativos en 2026.
Llamado regional a reforzar la vacunación
La OPS urge a los países de Centroamérica a reforzar la vacunación rutinaria. El esquema recomendado incluye dos dosis de la vacuna triple viral.
Asimismo, la organización destaca la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida ante nuevos casos.
Las autoridades coinciden en que el sarampión es altamente contagioso. Sin embargo, también subrayan que es prevenible mediante vacunación.
