Predicador hondureño reaparece tras su liberación y expulsión de El Salvador y agradece apoyo recibido

Sin hacer mención directa al delito que lo llevó a prisión (tráfico ilegal de personas), el coloquial Santiago Zúñiga destacó el aprendizaje personal vivido durante su detención y aseguró que fue “bien atendido” durante su arresto en El Salvador.

Santiago Zúñiga, predicador hondureño, tras ser liberado y expulsado de El Salvador. Fue detenido por tráfico de personas.

El coloquial predicador hondureño Santiago Zúñiga reapareció públicamente tras su liberación y posterior expulsión de El Salvador. Desde territorio hondureño, ofreció declaraciones a la tv local centradas en su experiencia personal, su fe y el respaldo recibido durante el proceso.

Zúñiga afirmó que atraviesa una etapa de renovación tras permanecer casi 3 meses detenido. Según explicó, este periodo representó un proceso que asume como parte de su vida espiritual. Además, aseguró que se mantiene firme en sus creencias y que interpreta lo ocurrido como una enseñanza.

Mensaje centrado en la fe y la experiencia personal

Durante su intervención, el predicador destacó que su vivencia reforzó su convicción religiosa. En ese sentido, expresó que su liberación responde a lo que considera la intervención divina y a las oraciones de sus seguidores.

Asimismo, agradeció a quienes, según dijo, estuvieron pendientes de su situación. Señaló que recibió muestras de apoyo tanto de hombres como de mujeres, quienes elevaron plegarias por su libertad.

Zúñiga también citó pasajes bíblicos para respaldar su mensaje. En particular, mencionó la importancia de la oración como un elemento clave en su proceso personal.

Incluso aprovechó para pedir ayuda económica, pues su dinero le fue decomisado, al igual que sus celulares y su vehículo.

Balance del tiempo en detención

Al referirse a su estancia en detención, el predicador describió el periodo como difícil debido al encierro. Sin embargo, evitó emitir críticas y sostuvo que recibió atención adecuada durante ese tiempo.

Indicó que enfrentó problemas de salud, pero aseguró que fue atendido en clínicas y recibió tratamiento médico. Además, afirmó que no experimentó carencias básicas durante su permanencia bajo custodia.

En su balance, insistió en que no guarda resentimientos y que prefiere mantener una postura basada en la fe y la gratitud.

“Le voy a hablar claro, no me ha hecho falta comida, pero de qué sirve, encerrado no le sentís sabor a la comida”, dijo.

“Tuve un trato digno, correcto”, insistió.

Caso judicial y salida del país

Zúñiga fue detenido el 4 de febrero en la frontera El Amatillo (El Salvador – Honduras), durante un procedimiento de control realizado por la Policía Nacional Civil. Posteriormente, un juzgado lo condenó en el marco de un procedimiento abreviado, tras aceptar los hechos atribuidos.

Como resultado, el tribunal impuso una pena de 3 años de prisión, sustituida por la expulsión del territorio salvadoreño. La resolución incluye la prohibición de reingreso al país por el mismo periodo.

Tras su salida, el predicador se encuentra en Honduras, desde donde emitió sus declaraciones.

Nueva etapa tras la liberación

Finalmente, Zúñiga reiteró que inicia una nueva etapa. Señaló que se siente fortalecido y dispuesto a continuar con sus actividades religiosas.

También hizo un llamado a sus seguidores para mantenerse en oración. Según expresó, considera que el respaldo espiritual fue determinante durante su proceso.

 

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