El ingreso irregular de migrantes por la selva del Darién registró una caída histórica del 99 % tras el cierre de la Estación Temporal de Recepción Migratoria (ETRM) de Lajas Blancas, según datos oficiales del Servicio Nacional de Migración de Panamá.
Las autoridades detallaron que entre junio de 2024 y mayo de 2025 ingresaron por esa ruta 165,840 extranjeros, mientras que entre junio de 2025 y mayo de 2026 la cifra se redujo drásticamente a solo 322 personas.
El cierre de la estación migratoria, ubicada en la provincia de Darién, marcó un punto de inflexión en la dinámica migratoria regional, considerada durante años uno de los principales corredores de tránsito irregular hacia Norteamérica. Las políticas migratorias de la administración de Donald Trump redujeron el paso de migrantes drásticamente.
A pesar de la caída general en los flujos migratorios, la mayoría de las personas registradas durante ambos períodos continúan siendo ciudadanos venezolanos, quienes siguen representando el principal grupo dentro de la migración irregular que atravesaba la selva.
Uno de los cambios más significativos reportados por las autoridades panameñas corresponde a la reducción de menores de edad dentro del flujo migratorio.
Durante el período comprendido entre 2024 y 2025 se contabilizaron 35,477 menores, equivalentes al 21 % del total de personas que cruzaron el Darién.
Sin embargo, tras el cierre de la ETRM de Lajas Blancas, la cifra cayó a únicamente 36 menores durante el último año, representando el 13 % de los ingresos registrados.
Las estadísticas reflejan una transformación sustancial en el comportamiento migratorio de la región, especialmente en una ruta considerada una de las más peligrosas del continente debido a las condiciones geográficas, la presencia de grupos criminales y los riesgos humanitarios.
En los últimos años, miles de migrantes provenientes principalmente de Sudamérica, el Caribe, África y Asia utilizaron esa ruta selvática como paso hacia Estados Unidos y otros países del norte del continente.
En 2023, la selva del Darién marcó un récord histórico al ser cruzada por 520,085 migrantes. Esta ruta se consolidó como un lucrativo negocio para el crimen organizado. El flujo de migrantes por la selva del Darién durante 2024 cerró con más de 300 mil cruces, superando el promedio de 1.000 personas diarias. El año estuvo marcado por al menos 55 fallecimientos oficiales, el abandono de cientos de menores de edad y nuevas políticas de contención.
