Managua inicia 10 días de fiestas católicas en honor a Santo Domingo de Guzmán

Las celebraciones religiosas más multitudinarias de Nicaragua reunirán durante diez días a cientos de miles de fieles católicos, en un contexto marcado por las restricciones a la Iglesia católica bajo la dictadura Ortega Murillo

Santo Domingo de Guzman

Las tradicionales fiestas de Santo Domingo en Managua, capital de Nicaragua, 1 de agosto de 2026.

Miles de nicaragüenses comenzaron este sábado las tradicionales fiestas patronales en honor a Santo Domingo de Guzmán, la manifestación religiosa popular más concurrida de Nicaragua.

Durante los próximos 10 días, el evento religioso convertirá a la capital en el epicentro de peregrinaciones, expresiones folclóricas y celebraciones que combinan la devoción católica con antiguas tradiciones populares.

La jornada arrancó antes del amanecer con la salida de la pequeña imagen de Santo Domingo —conocida cariñosamente como “Minguito”— desde su santuario en Las Sierritas de Managua, al sur de la ciudad.

De ahí recorre cerca de diez kilómetros hasta la iglesia de Santo Domingo, en el antiguo centro de la capital, donde permanecerá hasta el 10 de agosto.

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Santo chico, fiesta gigante

La imagen de madera, de apenas 18 centímetros de altura y resguardada en una urna de vidrio, avanza acompañada por miles de promesantes, bailarines tradicionales, bandas filarmónicas y fieles.

Los “promesantes” bailan y caminan largas distancias, cargando réplicas del santo o vistiendo trajes inspirados en personajes indígenas, esclavos africanos y figuras del folclore nacional.

Las fiestas de Santo Domingo constituyen una de las principales expresiones culturales y religiosas de Nicaragua.

Además de la multitudinaria procesión, el programa incluye desfiles hípicos, actividades populares, presentaciones de música tradicional y misas.

Además hay bailes al ritmo de las bandas conocidas como “chicheros”, celebraciones comunitarias y la tradicional “bajada” y “subida” del santo, que marcan el inicio y el cierre de las festividades.

Santo bajo custodia policial

Como ha ocurrido en los últimos años, la celebración transcurre bajo un amplio dispositivo policial y en medio de un contexto de tensiones entre el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo y la Iglesia católica.

Desde las protestas sociales de 2018, la relación entre el Ejecutivo y la jerarquía católica se ha deteriorado profundamente.

Organismos internacionales de derechos humanos han denunciado el encarcelamiento, expulsión o destierro de decenas de sacerdotes y religiosos, el cierre de instituciones eclesiales y diversas restricciones a las actividades pastorales.

Pese a ese contexto, miles de creyentes mantienen viva una tradición con más de un siglo de historia.

Fiestas de Santo Domingo de Guzmán, costudiadas por cientos de policía de la dictadura Ortega Murillo.

Un siglo de historia

Según la tradición popular, la imagen fue encontrada en 1885 por el campesino Vicente Aburto en el tronco de un árbol en Las Sierritas de Managua, origen de una devoción que cada año congrega a fieles de todo el país y a numerosos nicaragüenses que regresan del extranjero para participar en las festividades.

Las celebraciones concluirán el próximo 10 de agosto, cuando la imagen de Santo Domingo emprenda el recorrido de regreso hacia su santuario en Las Sierritas.

Como siempre, ira acompañada nuevamente por una multitud de devotos que despedirá una de las manifestaciones religiosas y culturales más emblemáticas de Nicaragua.

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