El expresidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, aseguró que el indulto a Juan Orlando Hernández no demuestra su inocencia. Además, afirmó que fuentes estadounidenses le han dicho que el exmandatario “está metido hasta el cuello” en hechos relacionados con narcotráfico.
Lobo sostuvo que el perdón presidencial no elimina los delitos. Según explicó, el indulto es una facultad política que perdona la pena, pero no borra la conducta.
Durante una entrevista radial, Lobo afirmó que las agencias de seguridad de Estados Unidos están molestas por la decisión del presidente Donald Trump de conceder el indulto.
“Las agencias de seguridad están muy molestas porque les votaron el trabajo”, declaró. Añadió que el perdón presidencial aplica a alguien que cometió un delito, pero no significa que no lo haya cometido.
El exmandatario reiteró que el indulto no equivale a una declaración de inocencia. “El perdón no dice que él no es narcotraficante”, señaló.
“Metido hasta el cuello”, según fuentes citadas por Lobo
Lobo afirmó que recibió visitas de personas vinculadas a instancias estadounidenses. Según dijo, esas fuentes le confirmaron que Hernández enfrenta señalamientos graves.
#HCHNoticias | El expresidente Porfirio Lobo Sosa, expresó su opinión sobre el indulto a Juan Orlando Hernández, aseguró que las agencias de seguridad están muy molestas con el presidente Trump por votarles el trabajo a ellos, también dijo que el perdón presidencial es para… pic.twitter.com/JUURPiXXgB
— HCH Televisión Digital (@HCHTelevDigital) February 28, 2026
“Me dicen que el hombre está metido hasta el cuello”, expresó. También mencionó al Departamento de Justicia de Estados Unidos y aseguró que existe molestia interna por la decisión política.
No presentó documentos ni pruebas públicas durante la entrevista. Sin embargo, insistió en que la información proviene de contactos confiables.
Narcotráfico y decisiones durante el gobierno de Hernández
En la conversación, Lobo vinculó a Hernández con decisiones que, según dijo, generaron tensiones con autoridades estadounidenses. Mencionó el derribo de avionetas y supuestos controles sobre radares.
Afirmó que en ese momento la entonces embajadora Laura F. Dogu —a quien identificó como Kubiske— le pidió intervenir para frenar acciones que, según indicó, no estaban autorizadas.
También señaló que existían denuncias sobre un supuesto control selectivo de vuelos vinculados al narcotráfico. Indicó que esos hechos deben investigarse a fondo.
Crímenes, estructuras criminales y casos sin resolver
Lobo mencionó varios asesinatos que, a su juicio, guardan relación con estructuras criminales. Citó el caso de Magdaleno Meza, muerto en una cárcel de máxima seguridad, y otros homicidios vinculados a abogados y funcionarios.
Además, recordó el fallecimiento de Hilda Hernández en un accidente aéreo. Señaló que la aeronave explotó en el aire y cuestionó que nunca se identificaran responsables.
El exgobernante afirmó que muchos hechos “quedaron en nebulosa”. Por ello, pidió investigar quién dio las órdenes en esos crímenes y no solo a los ejecutores.
“No es inocencia, es un perdón”, insiste Lobo
En varios momentos, Lobo reiteró que el indulto no equivale a exoneración. Comparó el acto con el perdón religioso, donde se absuelve la falta, pero no se niega su existencia.
También sostuvo que Hernández puede regresar a Honduras si lo desea. No obstante, indicó que el actual presidente, Nasry Asfura, debe ejercer su autoridad sin interferencias.
Finalmente, el expresidente insistió en que la justicia debe esclarecer los vínculos entre poder político y narcotráfico. “Muchas cosas van a salir a la luz”, afirmó.
El debate sobre el indulto a Juan Orlando Hernández, su presunta relación con el narcotráfico y la reacción de agencias de seguridad de Estados Unidos sigue abierto. Entretanto, las declaraciones de Porfirio Lobo vuelven a colocar el tema en el centro de la agenda política hondureña.
