Un recién nacido murió en el Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa tras contraer mucormicosis, conocida popularmente como “hongo negro”. El menor tenía apenas 22 días de vida.
El caso fue confirmado por Sandra Montoya, jefa del Laboratorio de Micología del Hospital Escuela, quien explicó que la infección continúa apareciendo en Honduras varios años después de que cobrara notoriedad durante la pandemia de covid-19.
La muestra del bebé fue tomada el 4 de septiembre y el pequeño falleció dos días después. De acuerdo con la especialista, presentaba un cuadro de sepsis y una condición asociada a los servicios de salud.
Durante 2026, el centro hospitalario ha atendido seis pacientes con mucormicosis. Según Montoya, todos los casos registrados este año terminaron con el fallecimiento de los pacientes.
La enfermedad puede manifestarse de diferentes formas y afectar la piel, los pulmones y otras partes del organismo. Su gravedad depende tanto del sitio de la infección como de las condiciones previas de salud del paciente.
Entre las personas con mayor riesgo están quienes padecen diabetes, enfermedades oncológicas o condiciones que debilitan el sistema inmunológico. En niños, los cuadros de inmunosupresión también pueden facilitar el desarrollo de infecciones graves.
La mucormicosis es provocada por un grupo de hongos presentes de forma natural en el ambiente, incluida la tierra y la materia orgánica en descomposición. No se trata de una infección que normalmente se transmita de persona a persona.
Especialistas hondureños han advertido que las lesiones pueden avanzar rápidamente, por lo que recomiendan buscar atención médica ante inflamaciones alrededor de los ojos, lesiones cutáneas que progresan con rapidez u otros síntomas sospechosos, especialmente en pacientes vulnerables.
