Guatemala afrontará una nueva jornada de manifestaciones el 9 de septiembre por el alza de los combustibles. La movilización comenzará a las 8:00 de la mañana y buscará presionar al Gobierno y al Congreso para que adopten medidas que alivien los costos del sector.
Las gremiales aseguran que no suspenderán el servicio ni bloquearán permanentemente las vías. Las unidades participantes representan cerca del 5% de su flota y circularán después de las horas de mayor demanda para reducir las afectaciones a los pasajeros.
Una de las caravanas partirá del bulevar Centra Sur y avanzará por la calzada Aguilar Batres hasta el Centro Histórico. La segunda saldrá de la calzada Roosevelt, recorrerá el Periférico y llegará a la zona 1.
Los autobuses pasarán frente al Palacio Nacional de la Cultura y el Congreso. Los dirigentes esperan reunirse con el presidente Bernardo Arévalo, funcionarios del Ejecutivo y jefes de las bancadas legislativas.
El gremio advirtió que podría aumentar las tarifas si el diésel alcanza los Q45 ($5.87) por galón. En ese escenario, contempla subir aproximadamente Q1 ($0.13) el pasaje y aplicar otro ajuste similar si el combustible llega a Q50 ($6.52).
Los transportistas también denuncian el encarecimiento de aceites, grasas y llantas, además de una reducción en la cantidad de pasajeros. Como respuesta inmediata, reclaman que se acelere la creación de un fondo de compensación.
La Policía Nacional Civil afirmó que desplegará protocolos con enfoque de derechos humanos, pero actuará con firmeza ante posibles delitos o alteraciones del orden público. La advertencia llega después de que Guatemala registrara nueve bloqueos en una jornada y la Corte de Constitucionalidad ordenara garantizar la libre circulación.
