Guatemala descarta el modelo Bukele para combatir el agobiante crimen

El ministro de Gobernación, Marco Antonio, Villea dijo que la estrategia de seguridad está basada en el Estado de derecho y descarta aplicar el modelo salvadoreño de mano dura, mientras el estado de sitio sigue vigente.

Policías guatemaltecos registran un vehículo en medio del estado de sitio.

El Gobierno de Guatemala confirmó que no replicará el modelo de mano dura de El Salvador para combatir la criminalidad, pese a mantener vigente el estado de sitio en zonas estratégicas del país.

El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, dijo en una entrevista con la estatal Agencia Guatemalteca de de Noticias (AGN) que su estrategia de seguridad prioriza el Estado de derecho, la sostenibilidad a largo plazo y el respeto a las garantías constitucionales.

Agregó que Guatemala no apuesta por políticas que suspendan derechos fundamentales. En cambio, impulsa acciones dentro del marco legal y democrático, aun cuando el camino sea más prolongado.

Resultados del estado de sitio y control territorial

Tras 13 días de estado de sitio, el Ministerio de Gobernación reportó resultados operativos concretos.

Las fuerzas de seguridad capturaron a 1,115 personas vinculadas a estructuras criminales y pandillas.

Además, las autoridades incautaron 109 armas de fuego, recuperaron 236 vehículos y decomisaron 799 motocicletas utilizadas para actividades ilícitas.

Estas acciones buscan recuperar el control territorial y reducir la violencia que afecta a la ciudadanía.

Villeda afirmó que la coordinación entre la Policía Nacional Civil y el Ejército de Guatemala ha sido clave para ejecutar operativos de alto impacto.

Marco Antonio Villeda, ministro de Gobernación de Guatemala, aseguró que no seguirán el modelo de mano dura de El Salvador para combatir al crimen.

Guatemala rechaza la mano dura

El ministro subrayó que Guatemala no seguirá un modelo basado en la suspensión prolongada de derechos, como ocurre en El Salvador (que este jueves prorrogó or 47a. ocasión el régimen de excepción).

Según explicó, las políticas de mano dura pueden generar resultados inmediatos, pero no garantizan estabilidad a largo plazo.

El enfoque guatemalteco apunta a una seguridad democrática, con restricciones mínimas a las libertades ciudadanas y pleno respeto al debido proceso.

Las autoridades sostienen que este modelo es más sostenible y compatible con el sistema constitucional del país.

Golpe a pandillas desde las cárceles

Uno de los ejes centrales de la estrategia es el control del sistema penitenciario, dijo. Las cárceles guatemaltecas han sido una especie de centro de comando de pandillas y otras bandas criminales, desde las que ordenan múltiples crímenes.

La oleada de violencia que provocó la imposición del estado de sitio se derivó de revueltas penitenciarias.

Los reos incluso tienen en su poder armas de fuego dentro de las prisiones y han gozado de múltiples privilegios durante años, sin que este y los gobiernos anteriores hayan podido controlar la situación.

El ministro aseguró que han aislado a cabecillas del Barrio 18 y la MS, cortando sus comunicaciones hacia el exterior.

De acuerdo con Gobernación, el control de las cárceles es indispensable para reducir homicidios y extorsiones.

Las autoridades indicaron que muchas órdenes criminales se originaban desde los centros penales.

Crisis penitenciaria y proyectos de nuevas cárceles

Guatemala enfrenta una sobrepoblación penitenciaria del 340 %.

El país cuenta con 25 centros penales diseñados para 6,000 personas, pero alberga a más de 23,700 privados de libertad.

Para atender la crisis, el Gobierno impulsa la construcción de nuevas cárceles en Masagua, Escuintla, e Izabal.

Además, prevé certificar la cárcel de Fraijanes I bajo estándares internacionales de seguridad y rehabilitación.

También se anunció la formación de 600 nuevos guardias penitenciarios como parte de la reforma estructural del sistema.

Incautaciones históricas de drogas en 2026

En paralelo al estado de sitio, Guatemala ha intensificado la lucha contra el narcotráfico.

Este año, las autoridades han incautado 4.9 toneladas de drogas, principalmente cocaína.

En un solo operativo se decomisaron cerca de tres toneladas, casi igualando el total del año anterior.

Asimismo, se erradicó casi un millón de plantas de hoja de coca en Izabal.

El Gobierno destacó la cooperación con Estados Unidos, incluido el FBI, en capturas, extradiciones y recaptura de prófugos.

Apoyo ciudadano y continuidad de la estrategia

Según el Ministerio de Gobernación, la población ha expresado respaldo mayoritario a las acciones de seguridad.

Las autoridades señalaron que la ciudadanía percibe avances en la recuperación del territorio y la reducción del control criminal.

Mientras el estado de sitio continúa, el Gobierno reafirmó que mantendrá una estrategia de seguridad basada en legalidad, control institucional y respeto a los derechos humanos.

La administración sostiene que recuperar el territorio es clave para garantizar la vida y el trabajo de quienes actúan dentro de la ley.

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