El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Guatemala iniciará el próximo 1 de abril la construcción de la primera cárcel de máxima seguridad del país, que estará ubicada en el departamento de Izabal y se prevé concluya en 12 meses, con una inversión aproximada de $130.5 millones, informó el ministro de la Defensa, Henry Sáenz.
“El objetivo principal es que el Sistema Penitenciario (SP) tenga un centro de cumplimiento de condena, que realmente sea de máxima seguridad, con certificaciones internacionales; algo que Guatemala no tiene”, afirmó Sáenz en declaraciones al estatal Diario de Centroamérica.
Según el funcionario, el proyecto, ubicado en el departamento del Caribe guatemalteco, busca cortar la comunicación y coordinación de organizaciones criminales desde las prisiones y marcará el inicio de una transformación estructural del sistema carcelario.
La edificación abarcará aproximadamente 100 manzanas y tendrá capacidad para 2,074 privados de libertad. La infraestructura será de hormigón fundido de alta resistencia, con muros el doble de altos que los actuales y reforzados varios metros bajo tierra para impedir fugas por túneles. El complejo contará con celdas dobles en el primer nivel y un segundo nivel exclusivo para guardias, además de un refuerzo especial en la losa del piso.
El penal incluirá un cuarto de control con monitoreo permanente y visión de 360 grados, respaldado por una “burbuja de seguridad” tecnológica con sensores térmicos, de metal, movimiento y sonido, así como cámaras infrarrojas estratégicamente ubicadas. Debido a su carácter estratégico, los planos y requisitos administrativos fueron clasificados como información de alto secreto para evitar la difusión de detalles sensibles.
El Gobierno también impulsa una iniciativa de ley para que las compañías telefónicas bloqueen las señales dentro del polígono geográfico de la prisión.
“No importa que tengan mil teléfonos adentro, porque los mil van a estar desconectados desde las empresas”, enfatizó Sáenz, quien sostuvo que el servicio deberá brindarse sin costo para el Estado.
Además de la construcción, el plan contempla la renovación del personal penitenciario mediante la formación y graduación de nuevos guardias con mejor preparación. Sáenz adelantó que se coordina con expertos de agencias de Estados Unidos para capacitar al personal que administrará el nuevo centro. El Ejército reforzará el perímetro externo del penal, estableciendo un primer anillo de seguridad bajo control militar.
El proyecto se enmarca en un Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional firmado entre los ministerios de Gobernación y Defensa Nacional para mejorar la infraestructura carcelaria y fortalecer la seguridad nacional.
El ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, explicó que la meta es alcanzar una certificación internacional de la Asociación de Correccionales de América (ACA) y modernizar la gestión penitenciaria con nuevos estándares de control, seguridad y trazabilidad.
Las autoridades aseguraron que el nuevo penal respetará los derechos humanos conforme a las Reglas Nelson Mandela, promoviendo un trato digno a los reclusos.
“No podemos tratarnos como seres infrahumanos”, afirmó el ministro, al señalar que la obra pretende equilibrar seguridad y condiciones adecuadas para las personas privadas de libertad.
