Gobierno panameño asegura que ha desactivado 59 pandillas, pero hay otras 121 operando 

El Ministerio de Seguridad mantiene bajo registro 121 estructuras de pandillas y trasladó a más de un centenar de cabecillas a centros penitenciarios con mayores restricciones de comunicación.

Frank Ábrego, ministro de Seguridad Pública de Panamá.

El Ministerio de Seguridad de Panamá desactivó 59 de las 180 pandillas identificadas desde el inicio de la actual administración y logró encarcelar a más de 400 personas vinculadas con estas estructuras, informó el titular de la institución, Frank Ábrego.

Tras las operaciones de las autoridades, permanecen bajo registro 121 pandillas en el país. Ábrego explicó que la desarticulación de estos grupos requiere investigaciones que permitan reunir suficientes pruebas antes de efectuar las capturas y llevar a los sospechosos ante la justicia.

“Hay más de 400 personas que han sido detenidas. Hoy día se encuentran en prisión producto de la desactivación de estas 59 pandillas… Quisiéramos poder decir que de las 121 pandillas que están hoy día bajo registro, pudiéramos desactivar una por día, pero el proceso de administración judicial nos permite tener que recabar la prueba, probar que la persona realmente es culpable o parte de una pandilla o que ha cometido un delito para entonces proceder a la detención”, indicó Ábrego en una entrevista con ECOTV.

El ministro también informó que Panamá acumula 376 homicidios en lo que va del año, siete más que los 369 contabilizados durante el mismo período del año anterior. Una parte importante de estas muertes estaría relacionada con actividades del crimen organizado, sicariato y pandillas.

“Realmente llevamos 376 homicidios en el año contra 369 que hubo el año pasado, tenemos una diferencia de 7 homicidios más. La gran mayoría de estos homicidios están enmarcados en las actividades del crimen organizado, llámese por sicariatos, pandillerismo y otras actividades que todas tienen que ver con el crimen”, señaló el funcionario.

Ábrego aclaró que no todos los homicidios están relacionados necesariamente con el narcotráfico o las organizaciones criminales, debido a que las autoridades también registran muertes derivadas de conflictos personales y otras circunstancias.

Como parte de la estrategia de seguridad, las autoridades trasladaron a 32 cabecillas de pandillas a Coiba y otros 78 al centro penitenciario de máxima seguridad de Chiriquí. La medida pretende limitar la capacidad de los cabecillas para comunicarse con integrantes de sus estructuras y continuar coordinando actividades delictivas desde las cárceles.

“En la isla de Coiba no hay señal de celular ni de radio. Nosotros lo hacemos a través de satelitales y hemos tomado una cierta medida de seguridad en el mismo centro de detención provisional para evitar la acceder a comunicaciones incluso de las unidades nuestras que laboran en el sitio”, explicó Ábrego sobre las restricciones implementadas por las autoridades.

 

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