Investigaciones policiales revelan que varias colonias de la capital guatemalteca se han convertido en puntos estratégicos para el liderazgo y la operación del Barrio 18, una estructura que amplió su control territorial tras la fuga de cabecillas y recientes hechos de violencia que alarman a la región.
La fuga de 20 cabecillas del Barrio 18 en octubre de 2025 y el ataque armado que dejó 10 policías muertos hace unos días llevaron a la Policía Nacional Civil (PNC) a identificar zonas clave donde la pandilla concentra poder, mando y capacidad operativa en la Ciudad de Guatemala.
Según las pesquisas, parte de la colonia El Limón, en la zona 18, se consolidó como uno de los principales bastiones del grupo criminal tras la evasión registrada en la cárcel de Fraijanes 2. En este sector opera la clica Solo Raperos, señalada como responsable del control territorial y de coordinar acciones contra estructuras rivales.
Esta clica estaría dirigida por Aldo Duppie Ochoa Mejía, alias “el Lobo”; Luis Rosales Flores, conocido como “Plocky”; y Wilfredo Alfredo Monzón Paniagua, “Snyper”, uno de los pandilleros fugados y considerado una figura clave en la reorganización del Barrio 18 en la capital.
Documentos de la División Nacional contra el Desarrollo Criminal de Pandillas indican que el dominio del Barrio 18 se extiende a casi toda la zona 18, con excepción de colonias como Alameda 1, Paraíso 1 y San Rafael 2, donde mantiene presencia la Mara Salvatrucha. Esta distribución confirma una disputa territorial que impacta directamente en la seguridad urbana.
Las investigaciones también establecen que la influencia de la clica Solo Raperos no se limita a la zona 18. Las autoridades la vinculan con el control de Santa Lucía Los Ocotes, en la zona 25, donde en diciembre de 2025 fueron localizados 10 cadáveres y dos osamentas, hechos relacionados con pugnas por el narcomenudeo.
Para la PNC, estas colonias funcionan como centros de mando desde donde se planifican delitos, se ejerce control social y se coordina la expansión criminal. El hallazgo refuerza la alerta sobre la capacidad del Barrio 18 para reorganizarse rápidamente, un fenómeno que preocupa no solo a Guatemala, sino también a otros países de Centroamérica afectados por la dinámica regional de las pandillas.
