En Honduras indagan posible vínculo entre triple asesinato de mujeres y disputas por drogas y territorio

La Policía analiza si el crimen de 3 mujeres, que realizaron visitas a prisioneros, en Francisco Morazán, estaría ligado a disputas por drogas, territorio o posibles deudas criminales.

Ellas son las víctimas de un ataque armado en Honduras. Gladis Janeth Rivera, Ángela María Izaguirre y Lidia Desiré Ortes visitaron prisioneros antes de ser aseinadas.

La Policía de Honduras informó que analiza varias hipótesis sobre el asesinato de 3 mujeres ocurrido en El Porvenir, Francisco Morazán, tras visitas a prisioneros.

Una de las principales líneas apunta a posibles conflictos por drogas, territorio y deudas dentro de actividades ilícitas.

Una posible conexión con el centro penitenciario

Las autoridades también examinan los movimientos de 2 víctimas antes del ataque. Ángela María Izaguirre y Lidia Desiré Ortes realizaron visitas conyugales en el Centro Penitenciario de Siria.

El centro se encuentra a pocos kilómetros de la vivienda donde ocurrió el crimen. Por ello, los investigadores analizan si las mujeres fueron seguidas desde ese lugar.

Las 3 víctimas recibieron varios disparos durante la noche del sábado 5 de septiembre. Los cuerpos quedaron dentro de una habitación de la vivienda.

Disputas por drogas y territorio entre las hipótesis

El jefe de la Dirección Policial de Investigaciones, Rolando Ponce Canales, explicó que los investigadores manejan distintas hipótesis.

Una de ellas contempla un posible ajuste de cuentas vinculado con la venta de drogas. También incluye disputas territoriales y deudas derivadas de actividades ilícitas.

La Policía analiza además las circunstancias previas al ataque. Una fiesta se desarrollaba en una vivienda cercana cuando ocurrió el triple asesinato.

Las víctimas tenían vínculos con distintas zonas

Gladis Janeth Rivera, originaria de Copán, residía en El Porvenir y alquilaba la vivienda donde ocurrieron los hechos.

Ángela María Izaguirre era originaria de Comayagua y vivía en San Pedro Sula. Lidia Desiré Ortes residía en San Manuel, Cortés.

Las 3 mujeres mantenían vínculos con visitas conyugales en el centro penitenciario ubicado en la zona.

El caso ocurre mientras Honduras registra más de 200 muertes violentas de mujeres durante 2026. Además, las autoridades contabilizan al menos 19 hechos con múltiples víctimas este año.

Yoro, Cortés y Francisco Morazán concentran los mayores registros de estos casos, según los datos citados por las autoridades.

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