El Salvador impulsa un proyecto pionero para reforzar la vigilancia sísmica con sismógrafos instalados en el fondo del mar. La iniciativa cobra relevancia tras el reciente doble terremoto en Venezuela, que volvió a poner en alerta a los países de la región sobre la importancia de la prevención.
El plan se desarrolla frente a la costa de Acajutla. Allí, especialistas de la Universidad de El Salvador (UES) buscan instalar sensores submarinos para monitorear con mayor precisión la actividad sísmica.
El geólogo Miguel Hernández explicó que el doble sismo registrado en Venezuela llamó la atención de la comunidad científica por tratarse de un fenómeno poco habitual. Aseguró que ese caso deja importantes lecciones para la región.
El experto recordó que El Salvador también enfrenta una alta amenaza sísmica. Explicó que parte de San Salvador está construida sobre depósitos de ceniza volcánica, un suelo que puede intensificar los efectos de un terremoto.
Hernández destacó que el país fortaleció sus normas de construcción después de los terremotos de 1986 y 2001. Sin embargo, señaló que la investigación y el monitoreo permanente siguen siendo indispensables.
La preparación también será uno de los ejes del congreso CONCIARA 2026, que reunirá en El Salvador a especialistas nacionales e internacionales en ingeniería, arquitectura y geología.
Los organizadores consideran que combinar tecnología, investigación científica y normas de construcción más estrictas permitirá mejorar la respuesta ante futuros terremotos y reforzar la seguridad en El Salvador y el resto de Centroamérica.
