El Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) identificó en los últimos meses un número “preocupante” de incapacidades médicas alteradas o falsas presentadas para justificar ausencias laborales, un fenómeno que pone en duda la integridad de los certificados laborales e impacta la confianza en la protección social regional.
El ISSS de El Salvador informó que en su sistema de registros y verificación se detectaron incapacidades con datos adulterados o emitidas sin la participación de profesionales médicos, un tipo de fraude que no solo vulnera las normas laborales, sino que también representa un problema legal para quienes presentan esos documentos como legítimos.
Según las autoridades del Seguro Social, los casos se han identificado a través de nuevos filtros de verificación interna que rastrean inconsistencias en los procedimientos de emisión de certificados de incapacidad para justificar ausencias por motivos de salud.
Los funcionarios detallaron que en algunas situaciones no hay evidencia de que un médico haya evaluado al trabajador o firmado el documento, lo que sugiere que personas han manipulado o incluso robado talonarios oficiales para confeccionar certificados falsos.
El ISSS advirtió que la falsificación de incapacidades médicas constituye un delito conforme a la legislación salvadoreña y que quienes participen en estas prácticas podrían enfrentar sanciones administrativas o penales.
Como parte de la respuesta, la institución ha reforzado los mecanismos de control, y ha instado a empleadores y asegurados a denunciar cualquier irregularidad que observen en la documentación médica presentada para justificar ausencias laborales.
Además, el Seguro Social ha promovido la implementación de incapacidades médicas virtuales que se registran en tiempo real en plataformas digitales, lo que busca reducir el riesgo de fraudes y pérdidas de información, y aumentar la transparencia en el manejo de datos clínicos.
Expertos en la región observan que el problema de certificados médicos falsos no es aislado y que varios países de América Latina enfrentan retos similares en la verificación de documentos laborales y de salud, lo que subraya la necesidad de protocolos digitales confiables y cooperación entre instituciones para preservar la integridad de los sistemas de seguridad social.
