El Salvador conmemora este 24 de marzo el 46 aniversario del martirio de monseñor Óscar Arnulfo Romero, ahora elevado a santo. La Iglesia Católica y fieles realizan misas y otras activiades en distintas zonas del país.
Las actividades coinciden con la cercanía del inicio de la Semana Santa. En ese contexto, parroquias incorporan actos especiales para recordar su legado.
Actos religiosos y visitas a sitios históricos
En San Salvador, decenas de fieles visitan la capilla del Hospital Divina Providencia, donde ocurrió el asesinato aquel lunes de 1980.
Durante la jornada, asistentes recuerdan su labor pastoral y su papel en la defensa de los derechos humanos. Además, algunos familiares de detenidos bajo el régimen de excepción participan en las actividades.
Un referente en la defensa de los derechos humanos
Monseñor Romero asumió como arzobispo de San Salvador en 1977. Inicialmente fue considerado una figura moderada dentro de la Iglesia.
Sin embargo, su postura cambió tras el asesinato del sacerdote Rutilio Grande ese mismo año. Desde entonces, denunció violaciones a los derechos humanos y actos de represión.
Su predicación tuvo amplio impacto nacional e internacional. Además, generó tensiones con sectores políticos y económicos de la época.
El asesinato y su reconocimiento como mártir
El 24 de marzo de 1980, un francotirador asesinó a Romero mientras celebraba misa. El hecho ocurrió en la capilla del Hospital Divina Providencia. El arzobispo tenía 63 años.
Investigaciones posteriores señalaron la participación de estructuras vinculadas a escuadrones de la muerte. El caso forma parte de los procesos judiciales reabiertos tras la anulación de la ley de amnistía.
La Iglesia Católica reconoció su muerte como martirio. Posteriormente, el papa Francisco lo beatificó en 2015 y lo canonizó en 2018.
Legado vigente en la sociedad salvadoreña
A 46 años de su asesinato, la figura de San Óscar Romero mantiene presencia en la vida religiosa y social del país.
Su legado se asocia con la defensa de los sectores más vulnerables y la búsqueda de justicia. Cada año, la fecha convoca a miles de salvadoreños en actos de memoria y reflexión.
