Desastres naturales pueden causar daños de hasta el 200% del PIB en países vulnerables

Un informe citado por Bloomberg Línea advierte que los países en desarrollo —incluidos varios de Centroamérica— enfrentan una enorme brecha de protección financiera frente a desastres naturales, con impactos que en algunos casos han superado incluso el tamaño de sus economías.

Los seguros cubrirían solo el 5% del daño causado por los desastres naturales.

Los países de Centroamérica figuran entre los más expuestos a los impactos económicos de los desastres naturales. Huracanes, inundaciones y tormentas pueden provocar daños que incluso superan el tamaño de la economía anual de algunos países, mientras la mayoría de las pérdidas sigue sin cobertura de seguros.

Los desastres naturales representan uno de los mayores riesgos económicos para los países en desarrollo. En estas economías, solo una pequeña parte de las pérdidas generadas por huracanes, inundaciones o terremotos cuenta con protección a través de seguros.

Esta brecha de cobertura es especialmente preocupante en regiones vulnerables como Centroamérica y el Caribe, donde fenómenos climáticos extremos ocurren con frecuencia y pueden afectar infraestructura, viviendas y sectores productivos clave.

Según datos del sector asegurador regional, mientras en las economías desarrolladas cerca de la mitad de las pérdidas por desastres está cubierta por seguros, en los países en desarrollo esa protección es mínima, lo que aumenta el impacto fiscal y social tras cada evento.

El análisis de la aseguradora sostiene que los países de Centroamérica están entre los más vulnerables.

El impacto

La magnitud del impacto puede ser enorme. En algunos casos documentados en países pequeños del Caribe,
los daños provocados por huracanes han llegado a superar el 200% del producto interno bruto, una cifra que muestra la enorme vulnerabilidad de estas economías frente a eventos climáticos extremos.

Para reducir este riesgo, varios países de Centroamérica participan en mecanismos regionales como el Fondo de Seguros Paramétricos del Caribe y Centroamérica (CCRIF), que permite a los gobiernos recibir recursos de emergencia pocos días después de un desastre.

Sin embargo, expertos advierten que estos instrumentos cubren solo una parte de las pérdidas totales. A medida que el cambio climático intensifica los fenómenos extremos, ampliar el acceso a seguros y mecanismos de protección financiera será clave para fortalecer la resiliencia económica de Centroamérica.

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