Honduras recibió 23,952 migrantes deportados entre enero y junio de 2026, un aumento cercano al 40% en comparación con el mismo período del año anterior, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Ante ese escenario, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) pidió fortalecer la atención integral a los hondureños retornados y advirtió que la mayoría enfrenta dificultades económicas y sociales que podrían empujarlos nuevamente a migrar.
Más del 90% de los hondureños deportados provienen actualmente de Estados Unidos, una tendencia que refleja el endurecimiento de las políticas migratorias y que ha incrementado la presión sobre los centros de recepción y asistencia en Honduras.
El Conadeh también señaló que más del 80% de las personas retornadas necesita apoyo económico para generar ingresos y reconstruir su proyecto de vida. El organismo advirtió que, sin oportunidades de empleo y programas efectivos de reinserción, muchas podrían verse obligadas a emprender nuevamente la ruta migratoria.
Menos migrantes pasan por Honduras
Las cifras muestran además un cambio en la dinámica migratoria regional. Mientras aumentan las deportaciones de hondureños, el tránsito irregular de migrantes extranjeros por territorio hondureño disminuyó de forma significativa durante el primer semestre de 2026, según la OIM.
El defensor del pueblo instó al Estado hondureño a reforzar la atención psicológica, social y laboral para los retornados, con énfasis en mujeres, niños y otros grupos vulnerables. Para el organismo, garantizar una reintegración efectiva será clave para reducir la migración forzada y evitar que miles de familias vuelvan a enfrentar los riesgos del desplazamiento irregular.
