La Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica ha desplegado durante 2026 una intensa campaña de control migratorio en diferentes regiones del país, mediante redadas, operativos policiales, detenciones y procesos de deportación de personas en condición migratoria irregular.
La Policía Profesional de Migración, en coordinación con otras autoridades, realiza controles en carreteras, zonas urbanas, puntos fronterizos y áreas donde se concentran trabajadores extranjeros.
En uno de los operativos más recientes, la Policía de Migración realizó la deportación de 18 personas, entre ellas 16 hombres y 2 mujeres, quienes se encontraban en situación irregular en territorio costarricense. Según informó la institución, 10 de los deportados poseen antecedentes penales por delitos como robo agravado y venta de drogas.
Las autoridades indicaron que todos los deportados recibieron un impedimento de ingreso al país, medida administrativa que les prohíbe volver a entrar a Costa Rica durante un período determinado.
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Deportaciones por frontera
Migración detalló además que en los últimos días al menos 40 personas resultaron deportadas tras operativos efectuados en distintas zonas del país.
El Gobierno costarricense ha reforzado estos controles en medio del aumento de los flujos migratorios en la región, particularmente de personas provenientes de Nicaragua, Venezuela y otros países de América Latina, que ingresan al país en busca de trabajo o como parte de rutas de tránsito hacia el norte del continente.
Las autoridades han reiterado que los operativos buscan garantizar el cumplimiento de la legislación migratoria y reforzar la seguridad, aunque organizaciones de derechos humanos han advertido sobre la necesidad de que estos procesos se realicen respetando el debido proceso y los derechos de las personas migrantes.
