Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Costa Rica (INEC), muestran que, aunque el teléfono celular está presente en casi todos los hogares del país, el acceso a internet en la vivienda no es homogéneo, con marcadas diferencias entre regiones urbanas y rurales.
En la Región Central, el 97,4% de los hogares cuenta con internet, mientras que en zonas como Chorotega y Huetar Caribe el acceso cae a 83,9% y 80,1%, respectivamente, evidenciando una brecha tecnológica territorial.
La diferencia es aún más marcada en el acceso a computadoras. En la Región Central, el 52,7% de los hogares tiene computadora, pero en Chorotega esa cifra baja a 33,8%, y en Huetar Caribe a 27,2%, según el INEC.
A nivel nacional, Costa Rica registró 1,19 millones de suscripciones de internet fijo en los hogares durante 2024, mientras que las suscripciones de internet móvil superaron los 5,3 millones, lo que confirma una fuerte dependencia del acceso móvil para conectarse.
La fibra óptica se consolidó como la principal tecnología de internet fijo, con el 54,4% de las conexiones, seguida por el cable módem (39,9%), mientras que tecnologías más limitadas como el XDSL representan una porción menor.
En el caso del internet móvil, el 59% de las suscripciones es prepago, una modalidad asociada a menor estabilidad de conexión y menor capacidad de consumo de datos, lo que impacta el acceso continuo a educación, trabajo y servicios digitales.
Especialistas advierten que depender casi exclusivamente del celular para conectarse limita el acceso pleno a educación virtual, trámites digitales y empleos formales, especialmente para estudiantes y trabajadores fuera del Gran Área Metropolitana.
El informe del INEC deja en evidencia que el principal desafío para Costa Rica ya no es la conectividad básica, sino garantizar acceso de calidad a internet y equipos tecnológicos, para que la digitalización no profundice las desigualdades sociales y regionales.
