Canadá le revoca ciudadanía a exmilitar guatemalteco implicado en masacre

Jorge Vinicio Sosa Orantes, fue hallado culpable de obtener la nacionalidad por fraude y de participar en la matanza de civiles en Las Dos Erres, Guatemala.

Jorge Vinicio Sosa Orantes en dos etapas de su vida, como soldado y como instructor de artes marciales en Canadá.

Un juez canadiense ordenó revocar la ciudadanía de ese país a Jorge Vinicio Sosa Orantes, exintegrante de las fuerzas especiales (Kaibiles) del Ejército de Guatemala, al comprobarse que obtuvo su nacionalidad por medio de fraude y ocultamiento de antecedentes durante su proceso migratorio.

En el fallo emitido este jueves, el magistrado Roger Lafrenière concluyó que Sosa, de 67 años, engañó a las autoridades de inmigración al no revelar su papel en una de las masacres más atroces del conflicto armado guatemalteco. El Gobierno federal había solicitado desde 2017 la anulación de su ciudadanía y su inadmisibilidad al país, solicitudes que fueron concedidas por el tribunal.

La masacre ocurrió en diciembre de 1982, cuando fuerzas especiales del Ejército ingresaron al poblado de Las Dos Erres para interrogar a los residentes por unos fusiles desaparecidos. Sin embargo, el operativo se transformó en una orden directa de exterminio total.

“El primer asesinato fue el de un bebé de dos o tres meses, arrojado vivo a un pozo seco”, describe el fallo judicial. “Después, niños fueron golpeados contra árboles y paredes, y las mujeres asesinadas. El pozo se llenó con cuerpos aún con vida que clamaban por ayuda”.

Sosa, según el juez, disparó su arma contra el pozo para silenciar a un hombre que suplicaba una muerte rápida. Luego lanzó una granada a la cavidad, provocando una explosión que terminó con los gritos de quienes aún vivían dentro.

“El señor Sosa supervisaba las ejecuciones. La evidencia no fue contradicha: lanzó una granada mientras había personas vivas en el pozo”, añade el fallo.

Aunque Sosa alegó no haber estado presente en el pueblo, el juez calificó esa versión como “absurda” ante la contundencia de los testimonios y documentos que lo ubicaron como uno de los oficiales al mando.

Tras salir de Guatemala en 1985, Sosa se instaló en California, donde le fue negado el asilo. Desde allí viajó al consulado canadiense en San Francisco y solicitó refugio, ocultando su pasado. Con el tiempo obtuvo la residencia permanente y luego la ciudadanía canadiense.

Años más tarde, se casó con una ciudadana estadounidense y adquirió la nacionalidad de ese país en 2008. Sin embargo, fue arrestado en 2011 en Canadá tras descubrirse que también había cometido fraude migratorio en Estados Unidos, donde su ciudadanía fue revocada en 2014.

La justicia estadounidense confirmó su rol como comandante en la masacre y lo condenó a prisión por fraude migratorio. La reciente decisión de Canadá cierra el capítulo de su estatus legal en ese país.

 

 

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