Las pandillas en Guatemala estarían buscando nuevas formas de hacer dinero y ahora las autoridades tienen la mirada puesta en un negocio inesperado: la venta de servicios de cable e internet. Tres empresas están bajo investigación o intervención por sus posibles vínculos con estructuras criminales.
Uno de los casos se concentra en la zona 18 de Ciudad de Guatemala, territorio donde opera el Barrio 18. Allí, las autoridades investigan una compañía que ofrecía internet y televisión por cable y cuya infraestructura se extendía por espacios públicos.
La investigación busca establecer quién controlaba el negocio, cómo operaba y, sobre todo, dónde terminaba el dinero recaudado. La Superintendencia de Telecomunicaciones aseguró que no tenía conocimiento de la empresa investigada y señaló que en Guatemala existen alrededor de 140 operadores de internet registrados.
Negocios y crimen organizado
El caso revela una posible transformación en la forma de obtener recursos de las pandillas. Según información policial, una empresa ilegal de cable e internet identificada como “Fibralet”, en la zona 18, podría generar más de Q500.000 mensuales en efectivo, unos US$65.000.
Las autoridades también encontraron cámaras de vigilancia instaladas en postes, lo que abrió otra línea de investigación. La Policía busca determinar si estos dispositivos servían para controlar el territorio y advertir sobre movimientos de agentes de seguridad o de grupos rivales.
El avance hacia actividades aparentemente legales supone un nuevo desafío para Guatemala. La Policía estima que el Barrio 18, la Mara Salvatrucha y White Fence reúnen entre 11.500 y 12.000 integrantes activos, mientras las investigaciones intentan determinar hasta dónde se han extendido sus redes económicas fuera de delitos tradicionales como la extorsión.
