El uso de criptomonedas para el envío de remesas hacia El Salvador creció con fuerza en 2026, posicionando al país como uno de los casos más destacados en Centroamérica en adopción de este tipo de tecnología financiera, aunque su impacto aún es limitado frente a los canales tradicionales.
En los primeros dos meses de 2026, las remesas enviadas mediante criptomonedas alcanzaron los $11.6 millones, un aumento del 146 % respecto al mismo período del año anterior, según datos del Banco Central de Reserva (BCR). Este crecimiento coloca a El Salvador como un referente regional en el uso de activos digitales para transferencias internacionales.
A pesar del fuerte incremento, estas operaciones representan apenas el 0.8% del total de remesas recibidas en el país, lo que evidencia que su adopción aún es incipiente frente a los métodos tradicionales.
El aumento refleja una mayor apertura hacia herramientas digitales, con más usuarios experimentando con billeteras electrónicas y plataformas basadas en criptomonedas para enviar dinero desde el exterior.
Además, el monto promedio por transacción también creció, pasando de $273.9 a $313 dólares, lo que indica que no solo hay más envíos, sino que estos son de mayor valor.
Entre las principales ventajas de este sistema destacan la rapidez en las transferencias y la posibilidad de reducir costos en comparación con intermediarios tradicionales, lo que ha incentivado su uso en ciertos sectores.
Sin embargo, el sistema tradicional sigue dominando ampliamente el mercado de remesas: el 58.4 % se cobra en ventanilla y el 37.1% se deposita en cuentas bancarias, lo que refleja barreras como el acceso a tecnología, la educación financiera y la confianza en estos nuevos métodos.
En total, El Salvador recibió $1,524.8 millones en remesas entre enero y febrero de 2026, un crecimiento del 8.4 %, consolidando estos ingresos como uno de los pilares fundamentales de su economía y mostrando que, aunque las criptomonedas avanzan, el cambio hacia lo digital será gradual en la región.
