El arzobispo de San Pedro Sula, Miguel Lenihan, expresó expectativas claras sobre el nuevo gobierno de Honduras, con Nasry Asfura al frente. Señaló que la población espera resultados concretos tras las promesas de campaña.
Lenihan recordó que los compromisos asumidos durante el proceso electoral generan responsabilidad pública. Por ello, indicó que la ciudadanía espera que esas promesas se traduzcan en acciones reales.
El líder religioso afirmó que el país enfrenta desafíos urgentes. En ese contexto, subrayó que el nuevo gobierno tiene una tarea amplia y compleja por delante.
Principales problemas que enfrenta Honduras
Miguel Lenihan enumeró los principales problemas estructurales de Honduras. Entre ellos mencionó la educación, la salud y la inseguridad.
También destacó la falta de paz social y la escasez de empleo. A estos factores se suman la miseria y la pobreza, que afectan a amplios sectores de la población.
“Sabemos cuáles son los problemas mayores de aquí en Honduras”, dijo.
Según el arzobispo de San Pedro Sula, estas condiciones exigen respuestas inmediatas y sostenidas. Por ello, reiteró que el nuevo gobierno debe priorizar estas áreas.
#HCHNoticias | “Esperamos grandes cosas del nuevo gobierno” de Nasry Asfura: Miguel Lenihan, arzobispo de la Arquidiócesis de San Pedro Sula.
— HCH Televisión Digital (@HCHTelevDigital) January 16, 2026
El papel de la Iglesia frente al poder público
Lenihan afirmó que la Iglesia debe actuar como conciencia del pueblo y del gobierno. Indicó que esta función forma parte de su misión permanente.
Explicó que la Iglesia anuncia el bien y denuncia el mal. Señaló que no puede renunciar a esa responsabilidad bajo ninguna circunstancia.
El arzobispo agregó que la Iglesia se pronuncia cuando identifica injusticias. En esos casos, emite comunicados y alza la voz para señalar lo que no funciona en Honduras.
Llamado a corregir injusticias y malas prácticas
Miguel Lenihan sostuvo que la Iglesia interviene cuando detecta situaciones negativas en el país. Su objetivo, dijo, es contribuir a la corrección de errores y abusos.
Afirmó que esta postura busca el bienestar común y la justicia social. Por ello, la Iglesia mantiene una posición activa frente a los problemas nacionales.
Finalmente, reiteró que la sociedad hondureña espera grandes cambios. En ese marco, insistió en que el nuevo gobierno debe responder a esas expectativas con hechos concretos.
