A una semana del estado de sitio en Guatemala: 10 policías muertos y casi 300 capturas

El país atraviesa uno de sus episodios de seguridad más críticos de los últimos años, luego de una escalada de violencia que incluyó ataques coordinados contra policías.

Sigue el estado de sitio en Guatemala, tras actos violentos contra efectivos de seguridad.

Guatemala cumplió una semana bajo estado de sitio, tras enfrentar ataques armados atribuidos a presuntos integrantes de la pandilla Barrio 18, en un contexto de tensión creciente entre el Estado y estructuras criminales con fuerte presencia territorial.

La crisis se detonó tras motines simultáneos registrados el 17 de enero en las cárceles de Renovación 1, en Escuintla; Fraijanes 2; y el Preventivo de la zona 18, donde internos provocaron incendios, destrozos y retuvieron a guardias penitenciarios durante varias horas.

Mientras las fuerzas especiales de la PNC y el Ejército retomaban el control de los centros penales, se produjo una respuesta violenta en las calles. El 18 de enero se registraron múltiples ataques casi simultáneos contra agentes policiales en distintos puntos del área metropolitana, que dejaron un saldo de 10 policías muertos y al menos cinco heridos.

Ante la gravedad de los hechos, el presidente Bernardo Arévalo anunció en cadena nacional la implementación del Estado de Sitio en todo el territorio guatemalteco por 30 días, una medida que fue ratificada por el Congreso al día siguiente para contener la violencia y restablecer el orden.

Las fuerzas de seguridad reforzaron su presencia en regiones más afectadas por las pandillas.

Según datos oficiales del Ministerio de Gobernación, en los primeros días de vigencia del Estado de Sitio se contabilizaron 293 capturas, incluidas 23 de presuntos pandilleros, además de la incautación de 37 armas de fuego y la recuperación de más de 270 vehículos y motocicletas.

Los operativos se extendieron a zonas consideradas de alta incidencia criminal, como El Gallito, en la zona 3, y varios sectores de la zona 18 de la capital, donde participaron unidades especializadas de la PNC, fuerzas especiales y efectivos del Ejército en patrullajes, allanamientos y controles preventivos.

En paralelo, las autoridades realizaron requisas en el centro penitenciario de Renovación 1, donde decomisaron armas, una granada de fragmentación, drogas, teléfonos celulares y equipo táctico robado, evidenciando el nivel de control que mantenían los reclusos durante el motín.

El Estado de Sitio en Guatemala ha generado atención internacional por su alcance y por el desafío que representa para la estabilidad y seguridad en Centroamérica, una región marcada por la violencia de las pandillas y el impacto del crimen organizado transnacional.

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