El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo su primer encuentro oficial con su homólogo de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, tras su reciente investidura como jefe de Estado. El republicano calificó la reunión, realizada en Mar-a-Lago, Florida, como “muy importante” y reafirmó su respaldo al nuevo mandatario, a quien describió como “amigo” y aliado en temas de seguridad, migración y comercio.
“Fue un gran honor para mí apoyar la campaña de Tito. Una vez que le di mi apoyo incondicional, ¡ganó las elecciones!”, escribió Trump en su red Truth Social, asegurando que ambos comparten “muchos de los mismos valores de ‘América Primero’”.
Durante el encuentro, los presidentes abordaron distintos temas de cooperación bilateral, incluyendo la inversión, el comercio y la lucha conjunta contra los cárteles y las redes de narcotráfico. Trump subrayó que ambos gobiernos mantienen una “estrecha colaboración” en materia de seguridad y deportación de inmigrantes irregulares y pandilleros.
“Él ama al pueblo de Honduras y se centra en su salud, bienestar, educación y prosperidad económica”, agregó el mandatario estadounidense, quien adelantó que espera recibir pronto a Asfura nuevamente en territorio norteamericano.
Asfura compartió en redes sociales imágenes del encuentro y afirmó que ambos mandatarios “estrecharon lazos y proyectaron una visión de futuro compartida para Honduras y Estados Unidos”.
Esta visita marca su primer viaje oficial como presidente, luego de jurar el cargo a finales de enero en el Congreso Nacional de Tegucigalpa.
Con ello, el nuevo jefe de Estado recuperó la tradición institucional del acto de investidura en sede legislativa, interrumpida por su antecesora Xiomara Castro, quien asumió en una ceremonia al aire libre en el Estadio Nacional.
Durante la campaña, Trump pidió abiertamente el voto a favor de Asfura, en una clara muestra del renovado interés de Washington por influir en la política regional, destacando su alineamiento con gobiernos aliados en Centroamérica.
