El Secretario General de la ONU, António Guterres, sigue con profunda preocupación los acontecimientos en Nicaragua y la continua erosión del espacio cívico y político en el país centroamericano.
De hecho, así lo confirmó este jueves su portavoz, Stéphane Dujarric, durante una rueda de prensa.
En consecuencia, el pronunciamiento del organismo internacional responde a los recientes anuncios del dictador Daniel Ortega, quien el pasado 19 de julio anunció la prohibición de las elecciones.
Específicamente, Ortega justificó la medida para impedir que la oposición tome el poder, consolidando de este modo una extensión indefinida de su mandato.
Por esta razón, Dujarric enfatizó que el régimen nicaragüense tiene la responsabilidad legal y moral de garantizar que toda la ciudadanía participe de forma libre y segura en la vida pública.
“El Secretario General recuerda que debe garantizarse el ejercicio del derecho al voto en elecciones que aseguren la libre expresión de la voluntad del electorado”, subrayó el portavoz.
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Represión sistemática y condena internacional
Asimismo, la declaración del portavoz respalda una nota previa del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.
En este contexto, el miércoles 22 de julio Türk deploró la represión de las libertades civiles y las amenazas directas contra voces disidentes.
Cabe recordar que Nicaragua enfrenta un control autoritario bajo la gestión de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo desde 2007.
Hay que remarcar que desde 2018, la siniestra pareja ha ordenado crímenes de lesa humanidad, asesinatos y violaciones de derechos humanos.
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Por consiguiente, durante este periodo, el régimen ha desmantelado el estado de derecho mediante el cierre masivo de medios independientes, la disolución de organizaciones civiles y el encarcelamiento o exilio forzado de líderes opositores.
Del mismo modo, organizaciones como Human Rights Watch y expertos independientes documentan violaciones sistemáticas a los derechos humanos y vigilancia transnacional contra exiliados.
Por lo tanto, ante este escenario, la ONU y la comunidad internacional reiteran su llamado urgente para restaurar la democracia y garantizar los derechos políticos fundamentales en el país.
