El saliente presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, volvió a confrontar públicamente al Poder Judicial tras el fallo de la Sala Constitucional de Costa Rica que anuló la subasta de frecuencias de radio y televisión, una resolución que el mandatario calificó como “desastrosa y repudiable”.
Durante una intervención televisiva desde Casa Presidencial, el mandatario interrumpió a la ministra de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones, Paula Bogantes, cuando esta afirmó que el Gobierno respetaba la decisión del tribunal.
“No. No me diga que yo respeto a la Sala IV”, replicó el presidente. “Tenemos que obedecer, pero respetarla no. Esa era la hablada de todos los expresidentes (…) ‘Respetamos’: esa es la hipocresía más grande”.
Choque con el Poder Judicial
El presidente insistió en su desacuerdo con la resolución judicial que el 27 de febrero declaró inconstitucional el proceso de subasta del espectro radioeléctrico impulsado por el Ejecutivo.
“Este fallo yo no lo respeto (…) consideramos este fallo desastroso y despreciable. Ahora sí, no vamos a tomar medidas de fuerza, vamos a hacer lo que la ley manda, despreciando este fallo”, agregó.
Tras el intercambio público, la ministra Bogantes anunció que el Gobierno publicará un nuevo cartel de licitación en un plazo de tres meses, con el objetivo de reiniciar el proceso de asignación de frecuencias.
Un estilo confrontativo
El episodio se suma a una serie de controversias que han marcado la relación del presidente con otras instituciones del Estado.
Desde el inicio de su mandato, Chaves ha protagonizado frecuentes enfrentamientos verbales con el Congreso, magistrados y medios de comunicación. En distintas ocasiones ha llamado “alcahuetes” a diputados, ha acusado a magistrados de obstaculizar la acción del Gobierno y ha utilizado calificativos despectivos contra periodistas.
Sectores políticos y organizaciones civiles advierten que su lenguaje confrontativo y coloquial, marcado por regaños públicos y expresiones groseras, deteriora el respeto entre poderes del Estado.
Pese a su rechazo al dictamen, el mandatario afirmó que el Ejecutivo acatará la resolución, aunque reiteró su crítica al tribunal.
