Ortega prepara su sucesión en Nicaragua mientras se deteriora su salud, afirma exmédico

Richard Sáenz Coen sostiene que el mandatario lleva años eliminando contrapesos para proteger la continuidad del régimen, aunque advierte que su ausencia podría provocar fuertes disputas internas.

Richard Sáenz Coen aseguró que Ortega tiene una enfermedad terminal y varios padecimientos crónicos.

Daniel Ortega estaría preparando el escenario político para garantizar la continuidad del régimen ante un eventual agravamiento de su salud, según Richard Sáenz Coen, un médico nicaragüense en el exilio que formó parte del equipo encargado de atender a la familia del régimen nicaragüense.

La advertencia surge después de que Ortega reapareciera públicamente el 17 de agosto, tras 29 días alejado de los actos oficiales. Durante la ceremonia por el aniversario de la Fuerza Naval, el mandatario realizó largas pausas, tuvo dificultades para completar algunas frases y pareció quedarse sin aire en distintos momentos.

“Daniel Ortega es un paciente con múltiples enfermedades crónicas”, comentó en una entrevista al canal de televisión DNews.

Sáenz Coen atribuyó esos episodios a las múltiples enfermedades crónicas que padece Ortega y a los efectos secundarios de los tratamientos que recibiría por su conocida afección renal. Sin embargo, descartó que esas manifestaciones sean suficientes para asegurar que sufre demencia senil, como han sugerido algunos sectores. El Gobierno nicaragüense no ha divulgado un informe clínico reciente que permita confirmar su estado.

El especialista afirmó que Ortega lleva varios años eliminando cualquier contrapeso que pueda amenazar el control de su familia. En ese proceso, el régimen ha encarcelado, desterrado o apartado tanto a opositores como a antiguos dirigentes sandinistas, además de concentrar mayores facultades en Rosario Murillo y colocar a sus hijos en posiciones estratégicas.

Richard Sáenz Coen trabajó varios años como médico asignado a la familia Ortega.

“Una vez faltando Ortega, habría conflictos y pugnas internas dentro del Frente Sandinista”, señaló.

El médico, que habló con DNews, considera que la ausencia de Ortega debilitaría las bases históricas del Frente Sandinista, así como los vínculos que sostienen la lealtad de la Policía y el Ejército. Aunque Murillo ocupa la copresidencia, Sáenz Coen sostiene que no cuenta con el mismo respaldo dentro del sandinismo tradicional, lo que podría provocar pugnas internas por el control del partido y del Estado.

La incertidumbre sobre la sucesión coincide con un nuevo endurecimiento político en Nicaragua. Ortega afirmó en julio que no volvería a haber elecciones para permitir el retorno de la oposición, mientras el oficialismo impulsa reformas para extender el periodo presidencial y excluir a quienes califique como “traidores”.

Para Sáenz Coen, estas medidas forman parte de la preparación de un régimen que intenta asegurar su supervivencia más allá de la figura de su líder histórico.

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