La líder opositora venezolana María Corina Machado afirmó este martes en Washington que, una vez consolidada la liberación de Venezuela, continuará trabajando para lograr “una Cuba libre y una Nicaragua libre”.
En una declaración que situó la crisis venezolana dentro de un escenario regional marcado por regímenes autoritarios, Machado prometió pelear por los dos países en dictadurra.
“Venezuela será libre. Y una vez libre, continuaremos trabajando hasta tener una Cuba libre y una Nicaragua libre”, dijo Machado ante periodistas en el Congreso de Estados Unidos
Ahí sostuvo encuentros con legisladores de ambos partidos y funcionarios estadounidenses para buscar respaldo internacional al proceso de transición democrática en su país.
Lea más: Centroamérica en retroceso democrático: Nicaragua entre los países peor evaluados del mundo
Gracias a Trump
Las declaraciones se produjeron tras una serie de reuniones políticas en Washington, entre ellas un encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump, a quien Machado agradeció públicamente por el apoyo de Estados Unidos a la causa venezolana, según reportes de medios internacionales.
Machado subrayó que su prioridad inmediata es “regresar a Venezuela” y consolidar el cambio político, pero dejó claro que su visión es más amplia.
“El cambio en Venezuela puede abrir la puerta a transformaciones en otros países gobernados por dictaduras en la región”, afirmó, aludiendo directamente a Cuba y Nicaragua.
Cuba y Nicaragua: dos dictaduras consolidadas
Cuba vive bajo un sistema de partido único desde 1959, primero con Fidel Castro, luego con su hermano Raúl Castro y actualmente bajo la presidencia de Miguel Díaz-Canel, considerado heredero político del castrismo.
El régimen cubano acumula más de seis décadas en el poder, con un historial de represión política, control de los medios, encarcelamiento de disidentes y ausencia de elecciones libres.
Nicaragua, por su parte, la gobierna desde 2007 el dictador Daniel Ortega, junto a su esposa y “copresidenta” Rosario Murillo.
Lea además: Congresistas de Estados Unidos presentan nueva ley para aislar financieramente al régimen Ortega-Murillo
Desde 2018 el régimen sandinista comete cometer crímenes de lesa humanidad, violación masivas de derechos humanos y represión brutal, según organismos internacionales de derechos humanos.
La dictdura encarceló y desterró opositores, cerró medios de comunicación, expulsó organizaciones civiles y persigue a la Iglesia católica.
Ortega suma ya 19 años consecutivos en el poder a costa de fraudes, represión, terrorismo de Estado, corrupción y populismo.
Ambos países están considerados por Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU como regímenes autoritarios con graves violaciones a los derechos humanos.
