Más de 838,363 nicaragüenses abandonaron su país entre abril de 2018 y diciembre de 2024, una cifra equivalente a cerca del 13 % de la población nacional, denunció el sábado el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más en el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas.
La organización sostuvo que el exilio forzado sigue siendo una de las consecuencias más graves de la crisis de derechos humanos que atraviesa Nicaragua bajo el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, situación que ha obligado a miles de ciudadanos a buscar protección internacional en otros países.
Costa Rica continúa siendo el principal destino de quienes huyen de Nicaragua. De acuerdo con datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), hasta el 31 de octubre de 2025 ese país acogía a 207,456 personas bajo protección internacional, de las cuales el 85 % eran nicaragüenses. Además, alrededor de 16,000 solicitudes de refugio presentadas por ciudadanos de Nicaragua habían sido aprobadas.
El colectivo enfatizó que estas cifras no reflejan una migración voluntaria ni motivada por razones económicas, sino desplazamientos forzados derivados de persecución política, amenazas y violaciones a los derechos humanos.
“Las personas refugiadas nicaragüenses son sobrevivientes de una política de constante persecución estatal. Son defensoras, periodistas, estudiantes, madres, padres, campesinos, juventudes, personas mayores, niñas, niños, adolescentes, personas de la diversidad sexual, las poblaciones indígenas y comunidades enteras que buscan vivir con seguridad, dignidad y derechos”, denunció el colectivo.
El organismo también recordó los casos de nicaragüenses que murieron en el exilio, entre ellos Roberto Danilo Samcam Ruiz, Jaime Luis Ortega Chavarría y Rodolfo Rojas Cordero, así como atentados sufridos por opositores como Joao Maldonado y su esposa Nadia Robleto. A juicio del colectivo, estos hechos demuestran que el reconocimiento legal del refugio debe complementarse con medidas efectivas de protección y seguridad.
La organización destacó que el asesinato de Roberto Samcam Ruiz en San José, Costa Rica, durante 2025 volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los exiliados nicaragüenses. Samcam se encontraba refugiado en ese país desde 2018 y había denunciado previamente actos de persecución.
Ante este panorama, el Colectivo Nicaragua Nunca Más instó a Costa Rica y a los demás países receptores a fortalecer los mecanismos de protección para la población refugiada nicaragüense, agilizar los procesos de regularización y garantizar acceso a servicios básicos como salud, educación, empleo, vivienda y justicia. Asimismo, pidió a la comunidad internacional mantener la atención sobre la situación de Nicaragua y continuar promoviendo acciones que permitan el restablecimiento de la democracia, el respeto a los derechos humanos y futuros procesos de justicia transicional.
