Panamá inició el año en una encrucijada crítica que exige decisiones firmes y urgentes para recuperar la estabilidad económica y social. Así lo expresó Juan Arias, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), tras el más reciente Informe a la Nación del presidente José Raúl Mulino, en el que respaldó medidas clave, pero también lanzó una advertencia directa: si el país no se ordena, será la población quien pague las consecuencias.
“Panamá llega a este inicio de año en un momento clave”, señaló Arias, al tiempo que destacó que el discurso presidencial trazó una hoja de ruta que incluye recuperar la credibilidad, estabilizar las finanzas y volver a crecer de forma sostenible.
Uno de los temas urgentes, dijo, fue la sostenibilidad de la Caja de Seguro Social. La atención a esta crisis permitió evitar un colapso mayor y enfocar esfuerzos en otras prioridades como el empleo, las oportunidades productivas y la salud de las finanzas públicas.
Arias subrayó que reducir el déficit fiscal, mejorar el perfil de riesgo del país y alcanzar un superávit primario “envía una señal clara de responsabilidad”. “Ordenar las finanzas no es solo un ejercicio técnico; es la base para recuperar la confianza, atraer inversión y sostener el crecimiento económico”, advirtió.
El presidente de la Cámara insistió en que la confianza se construye con reglas claras, seguridad jurídica y condiciones que incentiven la inversión. En ese sentido, el gremio manifestó su respaldo al Proyecto de Ley de Pasantías, que busca mejorar la empleabilidad de los jóvenes con experiencia práctica y vinculación directa al mercado laboral.
También reiteraron su apoyo a los emprendedores, a quienes consideran un motor clave del desarrollo local. “Facilitar su formalización, capacitación y crecimiento es apostar por un país más productivo”, apuntó Arias.
Sobre educación, uno de los ejes más sensibles del desarrollo nacional, la Cámara hizo un llamado urgente a una transformación profunda y estructural del sistema. “Sin una educación moderna, no hay competitividad, no hay empleo de calidad y no hay igualdad de oportunidades”, advirtió. Apostar por la educación es, afirmó, “invertir directamente en productividad y futuro”.
En cuanto a la minería, otro de los temas sensibles del país, la Cámara destacó la necesidad de abordarlo con “seriedad y cabeza fría”. Aplaudió que las autoridades estén manejando el tema con criterios técnicos, ambientales y legales. Resolver pasivos heredados, reducir riesgos y asegurar que los recursos se destinen a educación, salud e infraestructura, son pasos fundamentales, señaló.
Finalmente, Arias subrayó que Panamá tiene hoy una oportunidad clara: “ordenar las finanzas, modernizar la educación, respaldar al que emprende y generar un clima de confianza para invertir y crear empleo”.
“Desde la Cámara seguimos comprometidos con sumar, proponer y trabajar por un país que avance con seriedad”, concluyó.
