Honduras: Salvador Nasralla continúa peleando… por el rumor de una casa “de su propiedad” en EE UU

El excandidato del Partido Liberal pasó del conteo de votos al conteo de rumores. Refiriéndose a él en tercera persona y mostrándose como el redentor de los rojiblancos, responde a los chistes con una aclaración.

Los liberales Iroshka Elvir, diputada, y su esposo, Salvador Nasralla, excandidato a presidente.

Salvador Nasralla sigue en el centro del debate político en Honduras, aunque esta vez no por votos ni actas. El nuevo frente de batalla es un rumor sobre una supuesta casa de su propiedad en Estados Unidos. La versión se movió rápido en redes sociales y activó comentarios sobre su patrimonio.

Nasralla respondió y negó ser dueño de cualquier vivienda en territorio estadounidense.

En su cuenta de X, Nasralla explicó que el inmueble señalado pertenece a un amigo hondureño residente en Estados Unidos.

Aseguró que la casa fue comprada hace una década y que él no figura como propietario.

Según el excandidato, derrotado en las presidenciales del 30 de noviembre pasado, la confusión surgió por el uso de esa dirección para trámites administrativos.

Nasralla sostuvo que se trató de una solución práctica, no de una propiedad escondida.

Empresa en EE UU y facturas bien pagadas

Nasralla detalló que en 2023 él y su esposa, Iroshka Elvir, abrieron una empresa en Estados Unidos en solo una semana.

Indicó que, al no tener dirección física propia, pidieron que los avisos fiscales llegaran a la casa del amigo. Afirmó que han pagado puntualmente los impuestos anuales, aunque la empresa aún no opera.

Explicó que la actividad política y la reorganización del Partido Liberal absorbieron su tiempo. También relató que intentaron fundar una empresa similar en Honduras.

Según Nasralla, el trámite sigue detenido porque se negó a pagar sobornos para obtener permisos.

Ataques, sospechas y política en tercera persona

Nasralla atribuyó el rumor a intentos de desprestigio desde sectores internos del Partido Liberal.

Afirmó que “el que nada debe, nada teme”, frase que acompañó su explicación pública.

En su mensaje, volvió a referirse a sí mismo en tercera persona, un sello ya habitual en su discurso digital.

Se presentó como una figura honesta y como el motor de la recuperación electoral liberal.

Impuestos, elecciones y promesas futuras

El dirigente aseguró que ha pagado impuestos sobre la renta desde 1977 y durante 49 años de trabajo continuo.

Planteó la pregunta de cuántos políticos pueden decir lo mismo sin ruborizarse.

También negó cualquier intento de compra de voluntades legislativas.

Reiteró que no apoyará acuerdos que, según él, faciliten abusos contra la población.

Finalmente, Nasralla recordó que anunció su intención de participar en las elecciones de 2029.

Así, la disputa pasó del terreno electoral al de los rumores, con el mismo protagonista y un nuevo episodio político.

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