El expresidente Manuel Zelaya apareció en redes sociales para victimizar y defender al consejero electoral Marlon Ochoa y denunció una supuesta persecución política en su contra. Sus declaraciones surgen mientras crece la posibilidad de un juicio político contra el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), en medio de una fuerte crisis institucional tras las elecciones de 2025.
En su mensaje, Zelaya, el caudillo de la izquierda hondureña, afirmó que sectores del Partido Nacional, con apoyo parcial de actores liberales, buscan condenar al “único testigo presencial del fraude del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP)”. Según su narrativa, Ochoa exigió el conteo total de actas y denunció irregularidades como la anulación del sistema biométrico y la vulneración del código fuente electoral.
Además, el exmandatario aseguró que el consejero, uno de sus apadrinados, impulsó la divulgación de audios que, según su versión, evidencian una conspiración para alterar los resultados electorales. También señaló una presunta injerencia internacional en el proceso, vinculando estos hechos con antecedentes de 2017.
Dichos audios no han sido verificados y su autenticidad está en duda.
Señalamientos sobre destitución y riesgo personal
Zelaya advirtió que la eventual destitución y enjuiciamiento de Marlon Ochoa formarían parte de una estrategia para ocultar un supuesto fraude electoral. En ese contexto, mencionó riesgos personales para el funcionario, incluso dentro del sistema penitenciario, en caso de una captura.
Asimismo, sostuvo que estas acciones anticipan una reconfiguración del control institucional. Según su planteamiento, reformas a la Ley Electoral podrían debilitar a partidos como Libre y el Partido Liberal dentro del CNE. También vinculó este escenario con una supuesta concentración de poder por parte del Partido Nacional.
La próxima semana el Partido Nacional, apoyado por ciertos sectores liberales no por todos, pretende condenar al único testigo presencial del fraude del TREP, el que exigió el conteo del 100% de las actas y de los votos, a nivel presidencial, alcaldes y diputados, e informó…
— Manuel Zelaya R. (@manuelzr) March 22, 2026
“Si presentan esa fatal iniciativa, debemos estar alerta y los diputados (a) que son demócratas deben asumirla como una declaración de guerra contra el pueblo hondureño”, dijo.
El posible juicio político
El proceso contra Marlon Ochoa aún no inicia formalmente, pero se mantiene latente en el Congreso Nacional. Diputados oficialistas impulsan esta figura, que busca la destitución del cargo por presuntas faltas en el ejercicio de funciones.
Entre las principales acusaciones figuran señalamientos de obstrucción del proceso electoral, falta de imparcialidad y declaraciones que habrían generado desconfianza en el sistema. También destacan los conflictos internos dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE), incluyendo disputas con otras consejeras.
Por su parte, Ochoa rechaza las acusaciones y sostiene que enfrenta una represalia política. El consejero afirma que lo persiguen por denunciar irregularidades electorales y asegura que existe un plan para apartarlo del organismo.
#HCHNoticias | El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, envió un contundente mensaje a Marlon Ochoa, consejero del CNE, advirtiendo que el juicio político se estrenará en este Congreso.
Zambrano hizo un llamado a los cuerpos de seguridad para vigilar a Ochoa,… pic.twitter.com/3wPyymIMxk
— HCH Televisión Digital (@HCHTelevDigital) March 7, 2026
Reacciones políticas y presión desde el Congreso
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, ha sido una de las voces más activas en este proceso. Zambrano ha recomendado públicamente que Ochoa renuncie antes de enfrentar un juicio político.
El legislador sostiene que el consejero incurrió en abusos de poder y violaciones legales durante el proceso electoral. Además, indicó que el Congreso podría activar el mecanismo cuando cuente con los votos necesarios.
En paralelo, Zambrano pidió a las fuerzas de seguridad brindar protección a Ochoa, aunque expresó dudas sobre las denuncias de amenazas, sugiriendo posibles motivaciones políticas detrás de ellas.
