Encuentran cámaras y micrófonos ocultos en el Congreso Nacional de Honduras en plena transición legislativa

El hallazgo de cámaras y micrófonos ocultos dentro del Congreso Nacional de Honduras encendió alarmas políticas y de seguridad institucional, al revelarse la presencia de equipos de vigilancia no autorizados en áreas clave del Poder Legislativo, justo en medio del proceso de transición parlamentaria y reconfiguración de autoridades.

Identificaron cámaras y microfonos en las instalaciones del Congreso. Ilustración CA360

Durante las inspecciones de rutina propias del cambio de administración en el Congreso Nacional de Honduras, personal de seguridad detectó equipos de espionaje de alta tecnología, incluidos cámaras y micrófonos ocultos, que no estaban registrados ni autorizados, generando alarma política y social justo antes de la instalación de la nueva legislatura.

El descubrimiento se dio mientras equipos técnicos realizaban revisiones internas en oficinas, salones de reuniones privadas y espacios de tránsito del Legislativo, como parte del proceso de entrega-recepción entre administraciones.

Fuentes internas del Poder Legislativo indicaron que los dispositivos, de última generación y valorados en varios cientos de dólares, estaban estratégicamente ubicados y funcionaron sin contratos oficiales o registro administrativo, lo que ha encendido señales de alerta sobre posibles violaciones a la privacidad de los legisladores y personal del Congreso.

El hallazgo se produce en un contexto de tensión institucional en Honduras: horas más tarde, los diputados lograron instalar una Junta Directiva provisional para dar inicio formal al periodo legislativo 2026-2030, tras largas negociaciones marcadas por desacuerdos entre bancadas.

El escándalo ocurre en plena transición de las autoridades legislativas.

El grupo de seguridad interna ya retiró los equipos clandestinos y ha iniciado auditorías técnicas y revisiones de seguridad adicionales para descartar la presencia de más dispositivos no autorizados en el edificio legislativo.

A falta de pronunciamientos oficiales, diversas voces políticas y analistas han señalado que este caso podría desatar una crisis de credibilidad institucional si no se esclarece con rapidez quién instaló el equipo, con qué propósito y durante cuánto tiempo estuvieron activos.

Organizaciones civiles y expertos en transparencia advierten que la presencia de sistemas de espionaje sin autorización en una de las principales instituciones del Estado representa un grave desafío a la privacidad, la seguridad democrática y la confianza pública en el funcionamiento del Congreso.

Este incidente se suma a un escenario político ya cargado en Honduras, que incluye la reciente entrega de credenciales a autoridades electas bajo tensión social y protestas, así como la transición al gobierno entrante tras unas elecciones polémicas.

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