El informe 2026 de “Transformation index” señala a El Salvador y Nicaragua de ser “regímenes autoritarios”. Además, profundizaron la represión durante el último año. Mientras tanto, Costa Rica figura como único país centroamericano en mostrar una democracia en consolidación.
El reporte titulado “Antiguas debilidades y desafíos emergentes” señala que el país centroamericano con más retroceso en medidas represivas fue El Salvador con (-0.30) y le siguió Nicaragua con (-0.28). Sin embargo, indicó que el éxito del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, en el tema de seguridad “ha incrementado el atractivo del populismo punitivo en toda la región”.
No obstante, el informe sostiene que en El Salvador se evidencia “el deterioro más pronunciado de la democracia”. Se toma en cuenta que la participación electoral se redujo en un -1.0 porque la reelección inmediata de Bukele fue cuestionada por los cambios en la Constitución de la República.
“Una debilidad persistente de las democracias de América Latina y el Caribe radica en la fragilidad de sus sistemas de partidos. En muchos países, estos sistemas presentan bajos niveles de institucionalización” detalla el informe.
Además, los especialistas indican que en países como El Salvador se ha evidenciado el aumento de riesgos económicos por incrementos de déficits, caída en los ingresos de exportaciones y dependencia de remesas.
Por otro lado, se detectaron indicios de una “tendencia creciente a la fragmentación” de los sistemas de partidos políticos de países como Costa Rica y Panamá. Mientras tanto, en El Salvador se ha identificado el dominio “de una sola fuerza política”.
Aunque el informe posiciona a Costa Rica en el mejor lugar de democracias a nivel centroamericano, también enfatiza que otro factor influyente es la polarización en la calidad de la representación partidaria. Panamá se posiciona en “democracias defectuosas”; Honduras en “democracias altamente defectuosas”; El Salvador y Guatemala en “autocracias moderadas” y Nicaragua en “autocracias de línea dura”.
