EE UU vuelve a denunciar la represión religiosa en Nicaragua y obispo exiliado expone persecución contra la Iglesia

Estados Unidos denunció nuevas restricciones a la libertad religiosa en Nicaragua y acusó a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de intensificar la persecución contra la Iglesia Católica. El pronunciamiento coincidió con un encuentro entre el funcionario del Departamento de Estado Michael G. Kozak y el obispo nicaragüense Silvio Báez, quien expuso la crisis sociopolítica del país y las presiones contra religiosos.

El exiliado obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez (centro), junto a Michael G. Kosak, oficial rincipal de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

El alto funcionario de la Oficina de Asuntos para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, Michael G. Kozak, denunció nuevas restricciones a la libertad religiosa en Nicaragua y acusó a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de continuar la represión contra la Iglesia Católica.

El pronunciamiento coincidió con un encuentro privado sostenido con el obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez Ortega, quien reiteró las denuncias sobre persecución religiosa y la crisis sociopolítica en el país.

Báez se encuentra exiliado en Florida.

Exige libertades religiosas y democracia en Nicaragua

Kozak afirmó que la dictadura Ortega-Murillo mantiene una política de represión contra trabajadores religiosos y miembros del clero.

“La dictadura Murillo-Ortega sigue deteniendo injustamente a trabajadores religiosos y negándole a clérigos como el obispo Báez la posibilidad de regresar a sus comunidades y sacerdocio”, señaló.

El funcionario también denunció que el régimen prohibió procesiones religiosas incluso durante la Cuaresma. Según explicó, estas restricciones afectan directamente la práctica pública de la fe.

“Seguiremos exigiendo con firmeza a Murillo y Ortega que restablezcan las libertades fundamentales, incluyendo la libertad de religión o de creencias, y la democracia en Nicaragua”, añadió.

La declaración forma parte de los reiterados llamados del gobierno estadounidense para que Managua respete los derechos humanos y las libertades civiles.

Monseñor aborda la situación de la Iglesia

Tras el encuentro con Kozak, el obispo nicaragüense agradeció la invitación a dialogar sobre la situación del país.

“Agradezco al embajador Michael G. Kozak por habernos invitado al padre Edwing Román, al padre Juan de Dios García y a mí a un encuentro privado”, expresó Báez.

El religioso indicó que durante la reunión compartieron información sobre la crisis sociopolítica y la situación de la Iglesia Católica en Nicaragua.

Además, explicó que discutieron la persecución contra religiosos y posibles caminos hacia una solución democrática.

Báez vive en Estados Unidos desde 2019. Salió de Nicaragua tras recibir amenazas y posteriormente fue desnacionalizado por el régimen.

La persecución del régimen 

La presión del régimen nicaragüense se intensificó tras las protestas sociales de abril de 2018.

Durante esa crisis, obispos como Silvio José Báez Ortega y Rolando Álvarez actuaron como mediadores entre manifestantes y autoridades.

La dictadura acusó a la jerarquía católica de promover un supuesto intento de golpe de Estado. Desde entonces, organizaciones independientes documentan una política de represión contra la Iglesia.

Entre las medidas denunciadas se incluyen arrestos de religiosos, exilio forzoso, confiscación de propiedades, cierre de medios católicos y vigilancia a sacerdotes. Álvarez fue encarcelado y condenado, aunque después fue liberado. Sin embargo, fue desterrado.

Diversos informes registran más de 1,030 ataques contra católicos entre 2018 y finales de 2025. También reportan al menos 43 propiedades confiscadas por el Estado.

Restricciones religiosas durante Cuaresma y Semana Santa 2026

Las denuncias también coinciden con nuevas restricciones religiosas durante la Cuaresma de 2026.

Organizaciones independientes reportan la prohibición de más de 409 viacrucis solo en el primer viernes de Cuaresma. Las autoridades ordenaron que todas las actividades religiosas se realicen únicamente dentro de los templos.

Además, se prohibieron imágenes y procesiones en las calles.

Las proyecciones indican que hasta 5,726 procesiones podrían cancelarse durante 2026. Desde 2019 hasta la Semana Santa de 2026, más de 27,000 actos de piedad popular han sido suspendidos.

Exilio de religiosos y denuncias internacionales

Organizaciones de derechos humanos reportan que al menos 309 religiosos han sido obligados al exilio desde 2018. Entre ellos figuran cuatro obispos.

El caso de Báez es uno de los más visibles. El obispo auxiliar de Managua denuncia que el régimen utiliza el exilio, la confiscación de bienes y la persecución judicial como mecanismos de presión contra la Iglesia.

 

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