El subsecretario de Estado de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, exigió a la dictadura de Nicaragua liberar a los familiares y miembros de la comunidad del fallecido líder indígena Brooklyn Rivera.
Al menos diez personas, cinco de ellos familiares, están desaparecidos desde hace tres meses.
Segura calificó el caso como una muestra de «tiranía en su forma más cruel y cobarde» y reclamó a la codictadora Rosario Murillo y al dictador Daniel Ortega liberar «incondicionalmente» a la familia de Rivera.
El funcionario estadounidense denunció que los represores nicaragüenses detuvieron a familiares y miembros de la comunidad de Rivera después de que estos reclamaran sus restos tras su muerte bajo custodia estatal.
Desaparecidos tras reclamar sus restos
«Las autoridades de Murillo y Ortega desaparecieron a Brooklyn Rivera en las cárceles de la dictadura, donde murió trágicamente», afirmó Segura en X.
El diplomático añadió que posteriormente el régimen «hizo desaparecer» a quienes intentaron recuperar el cadáver de su pariente, entre ellos Alda, Kurney, Jorbis, Jorge, Florencia y Glenis.
La Embajada de Estados Unidos en Managua replicó el mensaje de Segura en sus redes sociales, en una nueva condena de Washington contra la situación de los presos políticos en Nicaragua.
Rivera murió bajo custodia
Rivera permaneció detenido desde septiembre de 2023 hasta su muerte en mayo de 2026, después de que la dictadura lo trasladara a un hospital días antes.
Su fallecimiento provocó condenas internacionales y aumentó la presión sobre el Gobierno nicaragüense por las denuncias de muertes de opositores bajo custodia.
El Mecanismo de Seguimiento de las Personas Presas Políticas contabiliza al menos 60 presos políticos en Nicaragua, incluidos 23 en situación de desaparición forzada.
Desde 2019, al menos nueve personas han muerto bajo custodia del régimen, entre ellas el general retirado Humberto Ortega Saavedra, hermano del mandatario.
