Más de 12 horas después del ataque militar de Estados Unidos a objetivos militares del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, la dictadura de Nicaragua integrada por Daniel Ortega y Rosario Murillo no habían emitido comunicación oficial alguna.
Mientras la mayoría de países de la región tomaban posturas al respecto, muchos en favor de las acciones de Estados Unidos y una minoría alineada con el régimen chavista, la dictadura de Nicaragua no se había pronunciado, aunque en los medios empleados de la familia anunciaban “un contundente mensaje de los co-presidentes”.
Los medios de la familia, al contrario de la pareja dictatorial, llenaron sus redes sociales y espacios con mensajes de condena de los regímenes afines a Maduro, comunicados de organizaciones afines y pronunciamientos de aliados como China, Rusia, Irán, Corea del Norte y otros.
Lea además: Trump confirma captura de Maduro tras ataque militar en Venezuela
¿Miedo o cálculo político?
Pero el comunicado propio del régimen, con el estilo verborreico y agresivo de Murillo, no estaba disponible.
La interpretación de sectores de la oposición debaten sobre la causa del silencio institucional y lo achacan a miedo o una calculada y airada respuesta que Murillo prepara con tono hepático.
Así lo interpretó el politólogo Freddy Quezada, quien ironizaba sobre el miedo de la pareja dictatorial de salir condenando a Maduro, mientras periodistas como Miguel Mendoza y Luis Galeano, en sus programas, insinuaban el temor calculado de los dos tiranos.
Lea también: Oposición nicaragüense sigue con atención los acontecimientos en Venezuela
Llamados a Trump
Los que no esperaron a expresarse fueron las redes sociales: miles de mensajes de apoyo a la liberación del pueblo venezolano competían con los mensajes de condenas y lamentos de los troles y medios oficialistas del sandinismo.
Los mensajes de redes insisten en un temor de la pareja dictatorial y mientras celebraban, invitaban a la administración Trump a aplicar medidas similares en Cuba y Nicaragua, dominadas por dictaduras que llevan décadas de represión y control político.
