CIDH denuncia desaparición forzada de obispo Mata y persecución religiosa en Nicaragua

El organismo pidió al Gobierno nicaragüense informar sobre el paradero de monseñor Juan Abelardo Mata y cesar las acciones contra integrantes de la Iglesia católica.

El prelado nicaragüense, Juan Abelardo Mata, obispo emérito de Estelí.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó este jueves su preocupación por las denuncias sobre la presunta desaparición forzada del obispo emérito de la Diócesis de Estelí, monseñor Abelardo Mata Guevara, y alertó sobre la continuidad de la persecución contra la Iglesia católica en Nicaragua.

Según la información recibida por el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), el religioso, de más de 80 años y beneficiario de medidas cautelares otorgadas por la CIDH, fue detenido el pasado 29 de junio junto con el presbítero Rigoberto Delgadillo Sánchez, el párroco Francisco Morales y el diácono Wilfredo Arauz Rodríguez, presuntamente como represalia por haber presidido una celebración religiosa.

La CIDH indicó que, tras su detención, monseñor Mata habría permanecido bajo un régimen de “casa por cárcel”. Añadió que, aunque el Ministerio del Interior informó el 4 de julio que el obispo se encontraba bajo “indagación”, hasta la fecha no existe información independiente que permita confirmar su paradero o su estado de salud, situación que calificó como especialmente grave debido a su avanzada edad y condiciones médicas preexistentes.

El organismo también denunció actos de hostigamiento, vigilancia y represalias contra Jeffer Chavarría, representante de monseñor Mata ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y beneficiario de medidas provisionales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, así como contra familiares del religioso.

La Comisión condenó la práctica de ocultar el paradero de personas detenidas y sostuvo que este mecanismo se ha convertido en uno de los principales patrones de represión en Nicaragua. Recordó que desde 2025 esa práctica estuvo vinculada a los casos de Mauricio Petri, Carlos Cárdenas y Brooklyn Rivera, quienes fallecieron bajo custodia estatal después de que sus familias permanecieran durante semanas o meses sin conocer su ubicación o condición.

La CIDH señaló que estos hechos ocurren en un contexto de persecución sistemática contra la Iglesia católica. Indicó que desde 2018 ha documentado actos de vigilancia, restricciones al ejercicio del culto, detenciones arbitrarias, expulsiones del país, privación de nacionalidad, confiscación de bienes y cierre de congregaciones religiosas, entre otras medidas dirigidas contra obispos, sacerdotes y fieles.

Asimismo, recordó que la Convención Americana sobre Derechos Humanos protege la libertad de conciencia y de religión, y advirtió que el deterioro del espacio cívico en Nicaragua limita el ejercicio de esos derechos fundamentales.

La Comisión instó al régimen nicaragüense a informar de inmediato sobre el paradero de monseñor Abelardo Mata, garantizar su vida e integridad física y, si permanece detenido, ordenar su liberación. También pidió permitir el contacto del religioso con sus familiares y representantes, así como poner fin a las acciones de persecución contra integrantes de la Iglesia católica.

 

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