Los pueblos indígenas de Nicaragua atraviesan una situación cada vez más crítica debido al despojo de tierras, la explotación de recursos naturales y la falta de protección estatal, según un análisis divulgado por el Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (CETCAM).
El estudio sostiene que las comunidades indígenas, especialmente las ubicadas en la Costa Caribe, enfrentan desde hace años una creciente presión sobre sus territorios ancestrales, situación que ha provocado desplazamientos internos y migración hacia otros países.
De acuerdo con CETCAM, uno de los principales factores que agravan esta problemática es la expansión de actividades extractivas autorizadas por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Entre ellas destaca la entrega de concesiones mineras a empresas chinas para la explotación de oro en zonas consideradas reservas biológicas y territorios donde habitan comunidades indígenas.
La organización señala que estas actividades no solo afectan la biodiversidad de las regiones involucradas, sino que también impactan directamente las formas de vida tradicionales de las comunidades que dependen de esos recursos naturales.
Además de la minería, el informe identifica la tala de bosques y la extracción de materiales como arena y piedra como otras actividades que generan daños ambientales y sociales en distintas zonas del país.
Según CETCAM, las concesiones son otorgadas sin realizar consultas previas a las comunidades afectadas, un procedimiento que consideran obligatorio de acuerdo con los derechos reconocidos a los pueblos indígenas. También denuncia la sustitución de autoridades comunitarias para facilitar la aprobación de proyectos extractivos.
El análisis agrega que numerosas comunidades han denunciado ataques y desalojos ejecutados por grupos conocidos como “colonos”, quienes ingresan a territorios indígenas para ocupar tierras. Estas acciones, según el documento, suelen derivar en hechos violentos que incluyen amenazas y uso de armas de fuego.
La organización cuestiona además el papel de las instituciones estatales encargadas de la seguridad. Según el informe, tanto la Policía Nacional como unidades del Ejército han sido señaladas por las comunidades indígenas de no brindar protección efectiva frente a estas situaciones.
El documento también vincula esta problemática con la reciente muerte del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, quien falleció bajo custodia estatal después de permanecer más de 900 días en condición de desaparición forzada. CETCAM sostiene que su muerte generó consternación en numerosas comunidades de la Costa Caribe.
Líderes indígenas citados en el análisis afirman que muchas comunidades no pudieron despedir a Rivera conforme a sus tradiciones y costumbres, debido a las restricciones impuestas por las autoridades tras su fallecimiento.
Asimismo, denuncian que continúa existiendo una fuerte presencia policial y militar en distintas zonas indígenas, situación que atribuyen al temor del régimen ante posibles expresiones de descontento por parte de las comunidades afectadas.
Para CETCAM, la combinación de explotación de recursos naturales, conflictos territoriales y restricciones a los derechos colectivos representa uno de los principales desafíos que enfrentan actualmente los pueblos indígenas y afrodescendientes de Nicaragua.
