Alrededor de 933,000 cuentas activas en redes sociales en Costa Rica serían “no reales”, un volumen que evidencia la presencia de redes automatizadas y perfiles coordinados que influyen en temas sensibles del debate público, según un estudio de RED506 y Shift Porter Novelli.
Los investigadores revelan que el 12 % de las interacciones digitales realizadas en 2025 fueron artificiales, generadas por bots, algoritmos o cuentas con patrones repetitivos. Aunque no provienen de usuarios reales, estas interacciones moldean conversaciones sobre inseguridad, política, pobreza y narcotráfico.
El informe destaca que los perfiles falsos funcionan como amplificadores de contenido polarizante, herramientas de ataque contra figuras públicas y vehículos para difundir desinformación. Según los autores, esta actividad crea percepciones distorsionadas sobre el apoyo o rechazo hacia gobiernos y actores políticos.
Uno de los casos más visibles fue el del perfil ficticio “Piero Calandrelli”, administrado por Alberto Vargas Zuñiga. En 2022, esta cuenta operó narrativas políticas, utilizó fotografías robadas y generó contenido viral que terminó bajo investigación tras múltiples denuncias.
La investigación coincide con reportes de Meta que, entre 2023 y 2024, detectaron comportamiento “inauténtico coordinado” en Costa Rica. En uno de esos informes, la compañía eliminó 223 cuentas y más de 500 perfiles falsos vinculados a operaciones políticas. A esto se suma un episodio ocurrido en marzo de 2025, cuando más de 1.300 perfiles vietnamitas publicaron exactamente el mismo comentario en redes oficiales del gobierno, lo que confirmó otra operación masiva.
Aunque el estudio se centra en Costa Rica, los investigadores advierten que el fenómeno es cada vez más común en Centroamérica. Las operaciones digitales artificiales crecen especialmente en épocas electorales y pueden afectar la opinión pública, distorsionar debates y alimentar la polarización, un riesgo que ya preocupa en toda la región.
