El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, exigió este martes a la República Popular China respetar la Constitución panameña y la independencia de sus instituciones, en medio de una disputa diplomática generada por la anulación judicial del contrato que permitía a una empresa china administrar los puertos de Balboa y Cristóbal.
La confrontación ocurrió durante la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Ciudad de Panamá, donde el ministro respondió a cuestionamientos planteados por el embajador de China en Estados Unidos, Xie Feng.
Martínez-Acha defendió la decisión de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional la concesión otorgada a Panama Ports Company, filial de la hongkonesa CK Hutchison Holdings, y dejó claro que el Ejecutivo no puede intervenir en resoluciones judiciales.
“Mi país no desea entrar en un escenario de rivalidades de superpotencia… lo invito a desescalar, lo invito a hablar respetuosamente, pero lo invito a respetar mi Constitución como yo respeto la suya”, expresó el jefe de la diplomacia panameña.
El canciller aseguró que representantes chinos solicitaron en varias ocasiones que el Gobierno interviniera para revertir el fallo judicial, algo que calificó como incompatible con el sistema democrático panameño.
“Sus representantes en mi país no entienden el sistema democrático de Panamá. Me pidieron varias veces que yo interfiriese ante una decisión de un órgano con separación de poderes para revertir un fallo, que lo único que puede hacer mi gobierno es obedecerlo”, sostuvo.
Martínez-Acha enfatizó que la separación de poderes es un principio fundamental del Estado panameño y afirmó que el Gobierno respeta plenamente las decisiones adoptadas por la Corte Suprema.
“Mi país, mi gobierno y mi presidente respetan mucho más nuestra Constitución”, manifestó.
El funcionario también respondió a los reclamos de Pekín sobre el aumento de inspecciones y detenciones de embarcaciones con bandera panameña en puertos chinos, una situación que Panamá considera inusual.
Según el canciller, aunque China sostiene que las revisiones responden a criterios técnicos y de seguridad marítima, las cifras muestran un incremento significativo desde que la Corte Suprema anuló la concesión portuaria.
“Ellos dicen que siguen un criterio técnico. Nosotros respetamos eso. Pero los números nos dicen que ese criterio técnico está por encima de los promedios históricos”, afirmó el canciller.
Martínez-Acha señaló que el volumen de inspecciones aplicado a embarcaciones panameñas es considerablemente superior al registrado en otros países de la región asiática, incluidos Japón, Corea del Sur, Vietnam y Filipinas.
Durante su intervención, reiteró que Panamá mantiene una política exterior independiente y no pretende involucrarse en disputas geopolíticas entre grandes potencias.
“Mi presidente tiene una validación constitucional, defender los intereses de Panamá, como ustedes los de su país”, declaró.
Por su parte, el embajador chino Xie Feng, quien provocó la fuerte réplica panameña, aseguró que las inspecciones realizadas a buques panameños obedecen exclusivamente a razones de seguridad marítima.
El diplomático afirmó que cinco personas desaparecieron este año en incidentes registrados en aguas chinas relacionados con embarcaciones panameñas y defendió las acciones adoptadas por las autoridades de su país.
Asimismo, lamentó la decisión de la Corte Suprema de Panamá sobre la concesión portuaria y pidió que se protejan los derechos e intereses de las empresas chinas que operan en territorio panameño.
