El Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) advirtió que el nuevo escenario internacional podría incrementar las presiones políticas y económicas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo debido al endurecimiento de la política exterior de Estados Unidos hacia gobiernos considerados aliados de Rusia, China e Irán.
En su análisis titulado “Nicaragua y el nuevo entramado internacional”, el organismo señala que el contexto global cambió drásticamente entre 2025 y 2026 debido al aumento de conflictos bélicos y tensiones entre potencias, situación que también impacta a América Latina y Centroamérica.
El documento sostiene que las recientes declaraciones de Ortega contra el presidente estadounidense Donald Trump reflejan una reacción ante las nuevas sanciones impuestas por Washington a funcionarios, empresas vinculadas al negocio del oro y familiares de la pareja gobernante.
Según el Cetcam, las sanciones estadounidenses ya alcanzan a 87 personas y empresas relacionadas con el régimen nicaragüense desde 2017, incluyendo miembros de la familia Ortega-Murillo, altos funcionarios, alcaldes y mandos policiales y militares. Solo en 2026 fueron aplicadas 19 nuevas sanciones.
El análisis también destaca que Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de Nicaragua y la principal fuente de remesas, las cuales representan cerca del 30 % del Producto Interno Bruto nicaragüense.
El organismo considera que la profundización de relaciones entre Managua y potencias rivales de Washington, especialmente Rusia, China e Irán, incrementa las tensiones geopolíticas. Entre los puntos señalados figura la reciente ratificación de un acuerdo militar entre Rusia y Nicaragua, así como las concesiones otorgadas a empresas chinas para explotación minera.
Además, el Cetcam advierte que Washington podría endurecer aún más las medidas económicas mediante la eventual aprobación de la llamada Ley Nica 2.0, proyecto que contempla mayores restricciones comerciales y financieras contra la dictadura sandinista.
El informe sostiene que el contexto regional también cambió tras el debilitamiento de los gobiernos aliados de Managua en Venezuela y Cuba, aumentando el aislamiento político del régimen de Ortega y Murillo dentro del continente.
Finalmente, el centro de estudios señaló que el nuevo escenario representa una oportunidad para la oposición nicaragüense y organizaciones democráticas en el exilio, aunque advirtió que todavía persiste la falta de una alternativa política unificada y con legitimidad suficiente para liderar un eventual proceso de transición democrática.
