El hallazgo de los cuerpos de una mujer guatemalteca y sus dos hijos en Alabama, Estados Unidos, conmociona a la comunidad migrante centroamericana, mientras las autoridades avanzan en el proceso judicial contra el principal sospechoso, un ciudadano salvadoreño.
Las autoridades del condado de Baldwin confirmaron que los restos corresponden a Aurelia Choc Cac, de 40 años, y sus hijos Niurka Zuleta Choc, de 17, y Anthony García Choc, de 2 años, quienes estaban desaparecidos desde el 30 de enero en el condado de Mobile.
Según la investigación, los cuerpos fueron encontrados en una zona boscosa semanas después de la denuncia de desaparición. La autopsia determinó que las víctimas murieron por heridas provocadas con arma blanca, y en la vivienda se hallaron indicios de lucha.
El principal sospechoso es el salvadoreño Héctor Gamaliel Argueta Guerra, quien enfrenta más de diez cargos, entre ellos asesinato capital, abuso de cadáver y obstrucción a la justicia. Permanece detenido sin derecho a fianza.
De acuerdo con reportes oficiales, el acusado tenía antecedentes en El Salvador, incluyendo órdenes de captura por presunta actividad criminal y una investigación previa por intento de homicidio agravado en 2015.
El caso vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de migrantes centroamericanos en Estados Unidos. Solo en 2024, más de 200,000 guatemaltecos fueron detenidos en la frontera sur, un dato que refleja la magnitud del fenómeno migratorio en la región.
La tragedia también deja en situación crítica a las hijas sobrevivientes, quienes buscan reunir más de 21,000 dólares para repatriar los cuerpos a Guatemala, en medio de barreras económicas e idiomáticas.
