EE UU, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Panamá respaldan al Gobierno de Bolivia y rechazan intentos de desestabilización

Las naciones centroamericanas se pronunciaron junto al resto de naciones integrantes del bloque Escudo de las Américas para expresar su respaldo al Gobierno de Bolivia y condenar las acciones que, según la declaración conjunta, buscan afectar la estabilidad política del país sudamericano.

Policías tratan de disuadir a manifestantes durante las protestas en Bolivia.

Costa Rica, El Salvador, Panamá y Honduras, junto a Estados Unidos y el resto de naciones integrantes de Escudo de las Américas resaldaron al Gobierno de Bolivia. Además, rechazaron los intentos de desestabilización en la nación sudamericana.

La declaración conjunta fue publicada el Departamento de Estado y secundada también por Argentina, Bolivia, Chile, República Dominicana, Ecuador, Paraguay y Trinidad y Tobago.

En el documento, los países firmantes denunciaron lo que describieron como continuos intentos de derrocar al gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz. Él fue elegido, según el texto, por una amplia mayoría de votantes.

Además, las naciones expresaron su apoyo a la administración boliviana frente a acciones que, de acuerdo con la declaración, buscan impedir la distribución de alimentos, medicinas y otros suministros esenciales para la población mediante bloqueos de carreteras que calificaron como falsos.

Bloque regional respalda la continuidad institucional

Los gobiernos firmantes señalaron que la voluntad expresada por los ciudadanos en las elecciones debe prevalecer sobre cualquier intento de alterar el orden democrático.

Asimismo, afirmaron que Bolivia decidió dejar atrás un período que describieron como dos décadas de gobiernos corruptos. Por ello, sostuvieron que la estabilidad institucional debe mantenerse y que los conflictos políticos deben resolverse dentro de los mecanismos democráticos.

Señalamientos sobre financiamiento de protestas

La declaración también incluyó acusaciones contra quienes, según el bloque, financian las manifestaciones con recursos procedentes del narcotráfico y del crimen transnacional.

Los países integrantes indicaron que esas personas deben rendir cuentas por sus acciones. Sin embargo, el documento no presentó detalles adicionales sobre los supuestos responsables ni sobre posibles investigaciones en curso.

Llamado al diálogo para resolver diferencias

Por otra parte, los gobiernos firmantes instaron a quienes mantienen reclamos legítimos a aprovechar la disposición al diálogo expresada por las autoridades bolivianas.

Además, pidieron a los sectores sociales diferenciar sus demandas de las acciones que, según el pronunciamiento, buscan recuperar el poder por vías distintas a las democráticas.

La declaración concluye con un respaldo explícito al Gobierno de Bolivia y con un llamado a preservar la gobernabilidad, el orden institucional y los mecanismos de diálogo político.

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